Uno de los temas que se trataron durante la última sesión del Honorable Concejo Deliberante fue un proyecto de ordenanza remitido por el intendente Miguel Gesualdi para modificar el artículo 2 de la ordenanza N° 2764 del año 2025, que establecía la construcción de una bicisenda en la calle José Francisco Crosetti, conocida por todos como Tito Crosetti.
Sin embargo, la discusión rápidamente excedió el contenido del proyecto para enfocarse en cómo se había implementado la normativa vigente y en la reacción de los vecinos.
El concejal Damian Freire tomó la palabra para explicar los antecedentes de la iniciativa. Recordó que el año pasado, cuando presidía la Comisión de Obras, se realizó un trabajo conjunto con el Club El Frontón, que había manifestado su preocupación por la circulación en la calle. Los concejales se acercaron a la institución y analizaron distintas alternativas, entre ellas el cambio de sentido de la calle y la demarcación de una bicisenda.
El problema, según explicó, surgió en la ejecución. La ordenanza original establecía en su artículo 5 que el nuevo sentido de circulación y el uso de la bicisenda entrarían en vigencia “una vez finalizada la obra de señalización y cartelería correspondiente”. Sin embargo, en los hechos, solo se colocó la nueva cartelería con el cambio de sentido, sin que la bicisenda estuviera terminada.
“Nos encontramos esta semana que se puso en vigencia la ordenanza, pero de manera parcial”, sostuvo Freire, dejando entrever que esa implementación incompleta pudo haber sido la causa del malestar vecinal que derivó en el retiro de los carteles durante la madrugada.
El concejal Acha fue más allá y recordó que durante el debate original de la ordenanza, junto al ex- concejal Oliva, se había consultado la reglamentación del Ministerio de Transporte de la Nación. El resultado de ese análisis fue contundente: “Las medidas reglamentarias de una bicisenda de doble mano no daban en esa calle”.
Sosa Acha aclaró esto para dejar en claro que el cuerpo no había aprobado la ordenanza a la ligera. “Si no, parece que nosotros aprobamos cualquier cosa y que después las modificamos”, expresó. A pesar de esa advertencia técnica, la ordenanza se aprobó y ahora se busca modificarla. El concejal remarcó que el proyecto original era “una obra más integral que incluía otras modificaciones” vinculadas a la seguridad y el tránsito en la zona.
¿Vandalismo o reclamo vecinal?
Si bien ningún concejal justificó el hecho, en el recinto se hizo mención a que durante la madrugada los nuevos carteles de señalización fueron retirados por personas no identificadas. El hecho, ocurrido días atrás, había generado revuelo en la comunidad y fue parte del clima de tensión que rodeó el tratamiento del tema.
La calle Tito Crosetti no solo es utilizada a diario por decenas de jóvenes que asisten al Club El Frontón para realizar actividades deportivas, sino que también soporta tránsito pesado de camiones, lo que convierte a la seguridad vial en una prioridad para los vecinos y las autoridades.
Qué pasa ahora
Ante la complejidad del tema y la necesidad de encontrar una solución consensuada, los concejales resolvieron girar el proyecto a la Comisión de Obras. Allí se analizarán las modificaciones necesarias para compatibilizar la seguridad de los peatones y ciclistas con las características técnicas de la calle y el tránsito que por ella circula.
La propuesta del Municipio, ya que no se puede construir la bicisenda doble mano, es realizar una de mano única que permita el ingreso al barrio o El Club el Frontón.




