El Jefe Distrital de Educación, Marcelo Larroque, compartió este martes el “Protocolo de Seguridad y Convivencia” elaborado en conjunto por diversos organismos locales, en respuesta a los hechos que afectaron a establecimientos educativos.
Luego de las amenazas de intimidación pública que sufrieron varias escuelas de San Andrés de Giles, las autoridades locales activaron un operativo de seguridad y dieron a conocer oficialmente las medidas adoptadas. Este martes, el Jefe Distrital de Educación, Marcelo Larroque, difundió el detalle del accionar conjunto y realizó un llamado a la reflexión.
El Protocolo de Seguridad y Convivencia fue elaborado por los siguientes organismos: Jefatura Distrital, Policía Local, Dirección de Políticas y Gestión Educativa, Dirección de Niñez, Familia e inclusión social, Coordinación del Servicio Local de Protección y Promoción de los derechos de niños, niñas y adolescentes, y Dirección de Protección Ciudadana.
En el documento titulado “Protocolo de Seguridad y Convivencia – Información a la comunidad”, las autoridades detallaron las medidas ya implementadas:
- Se realizaron reuniones para acordar un trabajo conjunto entre los diferentes organismos para actuar rápidamente con la finalidad de brindar tranquilidad a las familias y evitar que continúen estas amenazas.
- Se activaron los protocolos de actuación pertinentes con el propósito de reforzar el cuidado de los/las estudiantes y la organización interna y externa de los establecimientos escolares.
- Se dio intervención a las autoridades policiales y judiciales.
- Se generaron procesos de reflexión y diálogo en los servicios educativos sobre estos hechos y sus consecuencias.
El rol de las familias y la ciudadanía digital
El comunicado también subrayó la responsabilidad de los padres y la comunidad en general:
“Queremos recordar y reafirmar que la escuela es un espacio formativo que contribuye con la educación de los niños y jóvenes. Y en esa tarea, las familias no pueden estar ausentes. Cuando un niño o joven ejerce violencia o es víctima de ella, es imprescindible que los padres se involucren, escuchen, comprendan y acompañen el proceso.”
Sobre el impacto de la tecnología, señalaron:
“Las nuevas formas de violencia digital que emergen con la tecnología exigen una ciudadanía digital responsable y un trabajo conjunto entre padres, docentes y estudiantes. Es necesario prestar atención al uso de redes sociales y a las comunidades virtuales donde participan. No se trata solo de vigilar o prohibir, sino de construir un vínculo de confianza para que puedan contar lo que ven o lo que reciben.”
Finalmente, las autoridades pidieron a la comunidad no difundir información no confirmada: “Solicitamos a la comunidad no amplificar estos hechos ni contribuir a su circulación ya que solo generan alarma y confusión.”
Y cerraron con una mirada integral: “Estos sucesos requieren una mirada integral que involucre a la escuela, la familia, el Estado y la sociedad en su conjunto. Implica reconstruir vínculos, fortalecer espacios de escucha y generar condiciones donde los jóvenes puedan expresarse sin recurrir a la violencia como lenguaje.”
La Jefatura Distrital de Educación reiteró que se priorizarán las fuentes oficiales para llevar tranquilidad a las familias mientras continúa la investigación a cargo de las autoridades policiales y judiciales.






