La desesperación de una familia de San Andrés de Giles se hizo pública a través de las redes sociales y en los medios locales, donde reclamaron por la falta de respuesta de su obra social ante la urgente necesidad de elementos ortopédicos para Lisandro, un niño de 8 años con parálisis cerebral.
Siomara Quintana, su mamá, relató la angustiante situación que atraviesan al no obtener una respuesta concreta de la obra social UOM Seccional Luján respecto a la aprobación y entrega de valvas (ortesis para los pies) y un bipedestador motorizado, elementos esenciales para la salud y la vida diaria de su hijo.
Según detalló Siomara, el pedido inicial se realizó el pasado 25 de marzo. Si bien las valvas fueron aprobadas, se confeccionaron en una ortopedia cuyo producto resultó ser de mala calidad, lastimando los pies de Lisandro. El 17 de julio se solicitó un nuevo par, pero hasta la fecha, la única respuesta de la obra social ha sido insistir en que se realicen en el mismo lugar, lo que la familia considera inviable. Mientras tanto, el niño continúa sin las valvas que necesita para evitar deformidades y para poder pararse, algo crucial para la salud de sus caderas.

La situación se agrava por la completa falta de novedades sobre el bipedestador motorizado, también solicitado en marzo. Los intentos de la familia por seguir el trámite se han topado con un círculo vicioso de derivaciones burocráticas entre la seccional Luján y las oficinas legales del secretariado general de la UOM, sin que nadie asuma la responsabilidad de resolver el caso. Además, desde el 25 de agosto, la seccional Luján ha dejado de responder incluso por WhatsApp.
“La salud de mi hijo no puede esperar, ya esperamos demasiado”, expresó Siomara en su reclamo, apelando a la viralización de su historia para que llegue “a quien tiene que llegar y ponga la firma” para aprobar de una vez los elementos que Lisandro necesita con urgencia.
La familia, que no puede costear de manera particular los implementos que demoran aproximadamente un mes y medio en fabricarse, espera que la presión social logre lo que la burocracia ha negado hasta el momento: una solución inmediata.




