Una artista gilense llevará su mirada a tierras andinas. Se trata de Giuliana Gamarra, fotógrafa de San Andrés de Giles, quien fue elegida para formar parte de una exposición colectiva que se realizará a más de 1700 kilómetros.
La convocatoria fue lanzada el 18 de marzo por la Galería Fulle, una plataforma curatorial con sede en Argentina dedicada a la fotografía contemporánea. A través de Instagram, invitaron a fotógrafos de todo el país a participar de la muestra titulada «El agua y el viento recuerdan tu nombre», que tendrá su inauguración prevista para diciembre de 2026 y permanecerá abierta al público hasta marzo de 2027.
El lugar elegido para la exhibición es el Laberinto Patagonia, un espacio singular ubicado en El Hoyo, localidad del departamento Cushamen en el noroeste de la provincia del Chubut. Se trata de uno de los laberintos más extensos de Sudamérica, con senderos que serpentean a lo largo de 2500 metros en un terreno de 8500 metros cuadrados.
En diálogo con Infociudad, Giuliana Gamarra contó cómo vivió el proceso. “Entre tantos fotógrafos y aficionados, me enviaron un email en primera instancia contándome que quede preseleccionada”, relató. En esa instancia, debía elegir diez fotografías y definir una línea curatorial entre cuatro opciones relacionadas con los elementos de la tierra, el agua, el fuego y el viento.
La fotógrafa gilense optó por la línea “Bajo el Manto de la Tierra”, que aborda la tierra como origen, estabilidad y fertilidad. Para su propuesta, seleccionó diez imágenes realizadas en Bariloche y El Bolsón. “Donde se encuentra el ser humano relacionándose de diversas maneras con la tierra y la naturaleza”, explicó.
Sobre el sentido de su trabajo, Gamarra expresó: “Sentí que a pesar de ser tan imponente y tener tanta fuerza y poder, es la que nos acompaña a descubrirla, e invita a redescubrirnos como seres humanos, y lo más importante, es la tierra quien nos enraíza a nuestro propio eje cuando estamos tan abrumados y dejamos que la rutina nos haga sentir perdidos”.
Junto con la confirmación, Giuliana obtuvo una devolución sobre el trabajo presentado. El texto destaca sobre su trabajo que “la presencia humana aparece integrada al paisaje, no como interrupción, sino como parte de la escala que permite dimensionar la magnitud de lo natural. Las figuras se ven pequeñas frente a la altura de los árboles, pero nunca ajenas: son parte de un diálogo silencioso entre comunidad y entorno”.
El análisis agrega: “Hay en estas imágenes una atención precisa a la atmósfera: la luz que se filtra, las sombras que se alargan, los contrastes que transforman un mismo espacio en múltiples estados emocionales. El bosque no es fijo; es tiempo, clima y memoria. Cada fotografía parece tomada en el instante exacto en que la naturaleza decide revelarse sin artificios”.
También resaltan la mirada respetuosa de la autora: “Observa sin dramatizar, registra sin invadir. Desde esa observación paciente surge una poética del territorio que honra el bosque como espacio de silencio, fuerza y belleza contenida”.

Una experiencia inmersiva
La muestra no será una exposición tradicional de copias colgadas en la pared. Según explicó la fotógrafa, “la exposición es digital en su formato y física en su experiencia. Consiste en una instalación inmersiva de proyecciones, donde las fotografías serán proyectadas en el espacio expositivo mediante proyectores, integrándose a la arquitectura del lugar”.
Las imágenes se verán sobre los muros dentro del espacio de exhibición, formando parte de una propuesta colectiva que busca generar un mensaje visual compartido y una experiencia sensorial para el público.






