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ELENA: el proyecto escolar que combina tecnología y cuidado del medioambiente

Un novedoso proyecto nació en el Colegio Sagrada Familia. Los alumnos del Taller de Robótica construyeron un dispositivo que buscar estudiar el medioambiente gilense.

El viernes pasado, el equipo de Infociudad tuvo el agrado de conocer a ELENA, un ingenioso dispositivo construido dentro de las aulas del Colegio Sagrada Familia por los alumnos de 3ero Secundaria junto a su profesor Diego Fraiese en el marco del taller de Robótica. En diálogo con el docente y programador, conocemos más acerca de este proyecto que a futuro busca seguir creciendo.

¿Qué es ELENA?

ELENA es el acrónimo de Estudios y Lecturas de los Entornos Naturales y Antrópicos, recordemos que antrópico es todo aquel entorno influenciado por el hombre, se trata de un robot totalmente autónomo que realiza tareas de medición de medio ambiente, calidad de aire, temperatura, humedad, presión, ruido ambiente y vibraciones del suelo anómalas.

¿Cómo nació la idea?

Fue un proyecto ideado en conjunto con los alumnos de segundo y tercer año del Colegio Sagrada Familia en el taller de robótica, comenzamos este año y contamos con la asesoría científica del Lic. Marcos Gramajo, Doctorando en química, docente de la UBA y becario del CONICET quien nos ayudó a diseñar el concepto y plantearnos objetivos realizables dentro del presupuesto y tiempo disponible. En un momento en una tormenta de ideas surgió la presencia de agroquímicos como algo que debíamos medir, resultó ser mucho más complejo de lo que pensábamos, así que fuimos adaptando el proyecto a lo que estaba a nuestro alcance.

¿Cuál es el estado actual del proyecto?

Como se vio en la feria de ciencias de la escuela actualmente es un prototipo basado en una plataforma Arduino que puede medir monóxido de carbono, dióxido de carbono y amoníaco en cuanto a gases, temperatura, presión y humedad y ruido ambiente, todo inserto en un contenedor estanco para que pueda ser colocado en lugares donde sea interesante realizar mediciones.

Elena: el proyecto escolar que combina tecnología y cuidado del medioambiente


¿Cómo continuará este proyecto en el futuro?

Esperamos para fin de año tener una unidad totalmente funcional y autónoma alimentada por un panel solar, sumando muchos más gases a la lista de mediciones incluidas partículas grandes producto de la polución ambiental, sensor de vibraciones del suelo que podrá detectar movimientos de cargas pesadas en las cercanías que puedan afectar construcciones y conexión a internet para hacer lecturas remotas desde cualquier parte del mundo con una aplicación de celular. Es una meta muy ambiciosa, pero lo importante en estos proyectos es siempre intentar recorrer el camino.

¿Qué puede aportar a nuestra ciudad un equipo como este?

La medición de la calidad de aire es una actividad que realizan todas las ciudades del mundo, en CABA hay varias centrales de este tipo, por ejemplo, las que conforman IQAir, y si bien la calidad de aire de nuestra localidad es buena, su monitoreo es fundamental para asegurar que siga siendo así en el futuro. Esperamos lograrlo, es un anhelo muy hermoso.

¿Cuál es la calidad de aire en Giles?

Por el método de modelado ya que no hay hasta ahora una central de medición local, es de alrededor de alrededor de 33 -índice AQUI-, CABA tiene alrededor de 37 y Pekín supera los 100. Hasta 50 significa que el aire es bueno, pero reitero, esto es producto de un cálculo por aproximación, como se ve Giles no puede tener el índice de CABA, de ahí la importancia de estaciones como ELENA para medir el índice correctamente y detectar fenomenología local.

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¿Se podría crear algún dispositivo que mida la calidad del agua de nuestro arroyo?

Por supuesto, es imprescindible colocar unidades robóticas sobre todo si hay un área designada como reserva, que entiendo que la hay. El cuidado del medioambiente, en especial de nuestros cursos de agua es una responsabilidad de todos, nuestro planeta es nuestro hogar y no hay otro. Sería un lindo proyecto para los próximos años.

Cuando surgió esta idea ¿Dudaron que podían lograrlo?

Era un terreno nuevo para todos, alumnos y profesores, un camino de experimentación que no iba a estar exento de dificultades – sobre todo los algoritmos para el cálculo y el ajuste que aún nos da dolores de cabeza-, lo que lo hace aún más valioso e interesante desde el punto de vista pedagógico, por ejemplo, hubo problemas con las soldaduras las cuales debimos descartar, las placas de cobre que se consiguieron eran de mala calidad y se rompían. Temporariamente se debió usar una base de prototipado, se diseñó todas las conexiones para un sensor de cuatro pines y llego uno de seis lo que implicó rediseñar las conexiones y la programación, pero nunca estuvo en duda la viabilidad ya que contábamos con el entusiasmo de los chicos de avanzar con un proyecto de esta naturaleza y sobre todo desde que tuvimos la asesoría de un gran científico y amigo como lo es Marcos que nos brindó toda su colaboración.

Tene en cuenta que ELENA fue diseñada con los componentes que se usan en el aula, CPU, sensores, etc. que son de uso educativo, esto no significó una limitante, pero debimos adentrarnos en conocimientos más específicos. La primera prueba de detección de gases la hicimos con un sahumerio y un sensor programado en Scratch -un lenguaje para la enseñanza de programación muy básico-. La unidad armada que ves se logró hace pocas semanas ya que se ensambló fuera de la escuela porque se requería de un taller, por tanto, aún tiene más valor que los alumnos trabajaran con las partes solamente y solo hasta hace muy poco vieron el conjunto.

No puedo dejar de mencionar que sin el apoyo de la Dirección del Colegio algo como esto sería impensable, porque como mencioné, en proyectos educativos de este tipo hay un transitar hacia un producto que no necesariamente se va a concretar, a materializar, en ese transitar, en ese intentar, es donde se aprende, tanto estudiantes como profesores, si el final de ese camino es un producto funcionando, mucho mejor, sino valió la pena igual. El objetivo primordial no es ganar el partido, es aprender a jugarlo.

Los estudiantes daban sus primeros pasos con esta tecnología ¿Fue complejo?

Para nada, poseen una excelente formación, la incorporación de la programación es casi natural para ellos ya que, a diferencia nuestra, esta es una generación netamente digital. Solo hubo que darles una pequeña guía, lo demás surgió solo. Salvo excepciones, como aquellos que vivimos de la tecnología profesionalmente hablando, las personas son fundamentalmente consumidoras, sin embargo, seguramente muchos de estos chicos se convertirán en prosumidores, productores y consumidores a la vez, la inteligencia artificial será el pilar de ese cambio y nada mejor que una generación digital para poder apropiarse de ella. Creo que ese debería ser el camino ya que aún no se han inventado los trabajos de los próximos quince años y es algo para lo cual debemos prepararnos y prepararlos.

¿Y para el Profesor Diego Fraiese? ¿Qué significó esta experiencia?

El mayor honor al que puedo aspirar, que estos chicos se animen a aventurarse en un proyecto que como muchas cosas en la vida nacen solo como una idea.

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