En una escena que parece sacada de una película de ciencia ficción, esta mañana una multitud de lujanenses hicieron largas filas frente a un boliche bailable en la intersección de las calles Dr. Real y Lezica y Torrezuri, a pocos metros de la terminal en construcción de Luján. ¿El motivo? El polémico escaneo de iris y rostros realizado por la empresa Worldcoin, liderada por Sam Altman, CEO de OpenAI, la compañía detrás del famoso ChatGPT.
Además en Facebook, en varios grupos de compra-venta de San Andrés de Giles, se ofrece traslados hasta Luján para llevar gente a escanearse el ojo. Por el tono de las publicaciones, no sería la primera vez que gilenses habrían viajado hasta la ciudad vecina para entregar sus datos personales a cambio de dinero.
La iniciativa, que ha despertado un gran debate en la comunidad, implica que los voluntarios permitan el escaneo de sus ojos y rostros a cambio de una compensación económica en forma de criptomonedas. Sin embargo, solo hay incertidumbre acerca del destino y uso que se le dará a la información recopilada, que incluye datos de miles de argentinos y de personas de otras partes del mundo.
El valor de estos datos no pasa desapercibido, especialmente considerando la remuneración ofrecida a los usuarios. Sin embargo, esta generosa oferta plantea serios interrogantes sobre la privacidad y la seguridad de la información personal. Especialistas en privacidad informática han advertido precaución, pidiendo cautela frente a esta propuesta, que ya enfrenta cuestionamientos a nivel internacional.
La falta de transparencia en cuanto al uso final de los datos recopilados y la posibilidad de que se utilicen para fines no especificados han despertado preocupaciones entre la gente que se pregunta si el beneficio económico justifica el potencial riesgo para la privacidad individual y colectiva.
¿Qué dicen los oculistas? El comunicado oficial
El Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), entidad líder que congrega a todas las Sociedades y Cátedras oftalmológicas del país y mantiene estrechas relaciones con la comunidad medica y oftalmológica nacional e internacional, desea dirigirse a ustedes en relación con una preocupación creciente respecto al escaneo de iris realizado por entidades de dudosa procedencia y sin respaldo académico por parte del CAO.
Es crucial resaltar que esta práctica podría carecer de respaldo médico legítimo o estudios científicos aprobados por el CAO. Estamos en constante comunicación con el Ministerio de Salud para investigar la legislación vigente al respecto y asegurar la protección de nuestros pacientes y colegas.
Además, estamos trabajando para establecer contacto con estas entidades de “escaneo de iris” con el objetivo de esclarecer su base académica y científica. Es esencial para nosotros garantizar la transparencia y la calidad en cualquier procedimiento relacionado con la salud ocular.
Queremos alertar a nuestra comunidad de oftalmólogos sobre el potencial riesgo de que estas prácticas sean utilizadas para recopilar datos biométricos sin un propósito médico legítimo aparente. Hasta la fecha, no tenemos constancia de la adecuada protección de los datos personales según la legislación de protección de datos “habeas data”.
El CAO reafirma su compromiso con la salud visual y el bienestar de nuestros pacientes. Continuaremos monitoreando esta situación de cerca y proporcionando actualizaciones a medida que estén disponibles.
Agradecemos su atención y colaboración en este asunto crucial para la integridad de nuestra profesión.
Comisión Directiva
Consejo Argentino de Oftalmología
Fuente: Daniel Ruiz Informa, de Luján



