Cuando el eclipse estaba por ocurrir, Leticia Roldán estaba en su casa de Azcuénaga fotografiando el cielo. Al mirar la pantalla del celular, quedó boquiabierta: La Virgen María estaba ante sus ojos.

No es la primera vez que se da este fenómeno. Luego de que en 2019 se produjera la misma alineación planetaria, una mujer de Capital Federal expresó que en una de las imágenes que había tomado se veía no solo a la Virgen, sino también al Sagrado Corazón de Jesús.

La relación entre las apariciones de Santa María y el sol, es un tema muy recurrente dentro de la religión católica. Sin ir más lejos, muchos fieles han manifestado que al visitar el santuario salteño de la Virgen del Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, han observado un leve movimiento solar. Se trata de la “Danza del Sol” un fenómeno que han reportado religiosos de todo el mundo.
Tal vez el caso más famoso sea el portugués, que se desarrolló luego de la última aparición de la Virgen de Fátima, en noviembre de 1917.
Desde el lado de los especialistas en astrofísica, han descartado la posibilidad de que ocurra este fenómeno y se habló de cierta sugestión para poder ver lo que todos supuestamente veían, de tal manera de no quedar afuera de un evento social.
Pese a estas respuestas racionales, hasta el día de hoy la Iglesia Católica reconoce a los movimientos solares como un milagro divino.



