Al igual que como ocurrió en 2019, este año podremos volver a observar un eclipse solar. El fenómeno empezará a las 11:45 y finalizará tres horas después, pero se podrá presenciar en forma total a partir de las 13. Será visible totalmente en algunas ciudades de Chile y Argentina, y en forma parcial en el resto de los dos territorios, Uruguay, Bolivia, Paraguay, Brasil, Perú y Ecuador.
En este sentido, los distritos nacionales privilegiados son más diez, entre los que se encuentran Junín de los Andes, Piedra del Águila y Las Grutas.
El eclipse ocurre cuando la luna ensombrece la tierra, bloqueando parcial o completamente la luz del sol. Habrá que esperar 24 años para que este tipo de alineación entre los satélites y nuestro planeta vuelva a ocurrir en la región, y cuatro siglos para que repita lugar.
En San Andrés de Giles, este año el eclipse será visible, pero con menor intensidad que el de 2019. La última vez que se había dado este fenómeno, la escuela de Franklin junto al taller de fotografía Ojos de Campo organizó un evento para observar el eclipse.
Cómo disfrutarlo sin riesgos
Los oftalmólogos recomiendan no observar directamente al eclipse ya que puede dañar seriamente la visión. Para eliminar riesgos, los especialistas aconsejan utilizar anteojos con filtros especiales (vendidos en comercios del rubro astronómico o por internet), o un vidrio para máscara de soldador grado 12 o superior.
Por otro lado, advierten que no hay que utilizar ni cámaras, celulares, binoculares, telescopios, o cualquier otro dispositivo óptico sin filtro solar certificado para este uso. Otra forma de ver el eclipse solar es mediante la construcción de un proyector casero utilizando un tubo o caja de zapatos, un pedazo de aluminio y un papel blanco.



