El domingo por la tarde, la cancha principal del Parque Municipal vibró con la Liga Local de Clubes. Vecinos de nuestra ciudad y amantes del fútbol de la región, llenaron el estadio para observar la definición de las Series A y B.
La pasión y la solidaridad ganó por afano en el torneo amateur más convocante. Cada hincha se acercó al campo de juego con un alimento no perecedero en mano. Todo lo recaudado fue destinado a merenderos de nuestra comunidad.
Se recuperó y gritó ¡Campeón!
La final de la Serie A comenzó con la sorpresa del torneo dominando. El recién ascendido Hogar Infantil, mostró su potencial arrinconando a Apolo contra su arco. La buena actuación de Repetto (A), que tapó dos remates claves aguantó el cero, hasta que Facundo Cufré (H) se encargó de desatar la locura de su gente. Con un contundente remate el arequero puso el 1 a 0 a los 27 minutos.
El segundo tiempo fue otra cosa. Apolo salió mejor, tuvo su chance clara en el comienzo pero un despeje sobre la línea evitó el empate. La respuesta del Hogar fue contundente: contraataque después de un tiro libre, mano en el área y penal. En este caso fue Darío Cufré (H) quien cambió la oportunidad por gol. El 2 a 0 parecía definir la historia.
Apolo no se rindió. El equipo de Azcuénaga creció gracias al aporte fundamental de un jugador: Juan Ramírez. El Chipi se tiró de enlace para generar juego cuándo se lo necesitó, apareció de “9” para poner el 2 a 1, y casi con el tiempo cumplido metió una volea bárbara para decretar el 2 a 2.
En el tiempo de adicionado, el Hogar sintió el golpe. Ambos, que ya jugaban con 10 por las expulsiones de Monsalvo (H) y García (A), buscaron su negocio. Los de la localidad lo quisieron ganar -no les cobraron un claro penal- y los de Vivanco se aferraron a la idea de definir desde los 12 pasos.
Desde el punto de penal arrancaron fallando los dos emblemas de cada club. Ramírez (A) y Frias (H) la tiraron afuera, dejando la serie en tablas hasta el final. En el quinto penal Repetto (A) se quedó con el remate de Velázquez (H) y Alani cambió el suyo por gol para enloquecer a un pueblo luego de 42 años de sequía. Apolo fue justo campeón, no tal vez por lo hecho en la final, que fue muy pareja, sino por lo bueno mostrado en el camino hasta esa instancia.
Colón se ganó un lugar en la final
En la previa, la Serie B definió el Apertura. Colón se midió con el competitivo Club Solís en un duelo que no se tomó respiros. El ganador de este encuentro conseguiría un pase directo a la final anual por el ascenso a la Serie A.
El conjunto de Miguel Rios se apoyó en sus dos hombres más experimentados: Miguel Brañas y Cheta Caseres. El primero aportó su capacidad goleadora -metió dos- y el segundo se encargó de pensar cada ataque cuando la pelota llegaba a sus pies.
La combinación Brañas – Cáceres fue mucho para Club Solís. Los de la localidad intentaron jugar en todo momento, fueron directos e incisivos pero no pudieron manejar nunca los tiempos del partido. Solo por eso se quedaron en el camino.
Con un ajustado 3 a 2, Colón se quedó con el Apertura. Los conquistadores tendrán la chance de ascender directamente si también ganan el Clausura, si no es así deberán jugar la final a fin de año.
Los premios
Goleador “Federico Stupiello”: Juan Ramírez (Apolo) 9 goles /Serie A/ – Francisco Ponchione (Villa Espil) 8 goles /Serie B/.
Mejor Arquero “Marcelo Pontiroli”: Pipa Rivara (Hogar) /Serie A/ – Gastón López (Club Colón) /Serie B/.
Mejor DT “Pata Dubois”: Simón Domansich (KM 108).
Mejor Jugador del Campeonato: Juan Ramírez (Apolo) /Serie A/ – Cheta Cáceres (Colón) /Serie B/.



