El Papi Fútbol del Club Atlético Villa Manchi cerró una gran temporada anoche. Ante unas 600 personas se jugó la vibrante final entre Escribanía Segurola (2pp) y Stud “Las 4 reinas” (4pp). El partido no falló.
En el primer tiempo, el Stud logró ponerse en ventaja y sostener el cero en su arco gracias a buenas tapadas de su arquero Mateo Valli. La Escribanía buscó por todos los canales llegar al empate, resultado que le permitía dar la vuelta olímpica.
La segunda mitad fue muy similar. El Stud se cerró bien en el fondo para tratar de liquidarlo en alguna contra. Las chances aparecieron pero el arco no se abrió. El tramo final fue vibrante.
La Escribanía lo fue a buscar faltando cinco minutos con mayor profundidad y tuvo premio. Luego de una buena jugada colectiva llegó al empate y de penal, el mejor jugador del momento, Alejandro Aubain, puso las cosas 2 a 1.
De esta manera, la Escribanía se consagró como justo campeón. Le ganó a todos y terminó el campeonato invicto con un digno comportamiento. El Stud también hizo méritos para coronarse, aunque no pudo doblar al bueno conjunto Azul las dos veces que se cruzaron.
Los premios
Una vez terminado el torneo, los organizadores entregaron la Copa Federico Stupiello a Escribanía Segurola. El Stud “Las 4 reinas” fue subcampeón, Rawson finalizó tercero y Carnicería “El Tanito” fue cuarto.
Alejandro Aubain (Escribanía) fue el goleador del torneo, Enzo Pombo (Escribanía) el mejor jugador, Lucas Gaztelú (Rawson) fue elegido como la revelación, Agustín Ramos (Tercer tiempo) se llevó el premio al mejor arquero, “Nano” Valli (Stud) fue el mejor DT y el Sindicato de la Carne 2, el premio Fair Play.
La organización
Villa Manchi aprobó con creces. El club armó un interesante torneo, contó con un gran apoyo del público y le devolvió a Giles las lindas noches de fútbol.
La comisión presentó un prolijo campo de juego, buen servicio de cantina e idoneidad para determinar los días de juego cuando el clima fue una amenaza.
Otra buena decisión fue la idea de poner tres árbitros en las instancias finales. Esto ayudó al juego, garantizando más seguridad en la terna que trabajó durante la temporada.
En las gradas, muchos pidieron la famosa “línea de tiro” en 3/4 del campo. Esta opción hace que el partido tenga menos roce, obliga a jugar colectivamente y premia a los que mejores juegan. Habrá que ver si el año que viene, esta regla histórica, vuelve al ruedo.





