Tal como estaba previsto, los combustibles volvieron a aumentar en todo el país. Giles, claro, no fue la excepción. Las principales estaciones de servicio ya lucen los nuevos -y más altos- precios en los surtidores.
El pasado sábado fue el día del aumento. YPF incrementó sus precios en torno al 10%, marca que siguieron el resto de las petroleras en el interior bonaerense. La estatal sigue siendo la más económica del mercado solo por algunos centavos.
Esta última actualización dejó a la nafta por encima de los 40 pesos. La Súper cerró a 40.73, mientras que la Infinia a 46.93 pesos. Los combustibles para el transporte también sufrieron cambios: la Diesel 500 quedó en 35.32, mientras que la Infinia Diesel ya cuesta 42.96 pesos.
El último aumento que había aplicado YPF fue el 4 de septiembre cuando incrementó el precio de los combustibles un 8%, para empezar a acortar la significativa diferencia de la actualidad. El nuevo incremento se debe al alza del precio internacional del petróleo y la devaluación del peso.



