Por Evelin Ortiz
Hablar de diversidad en San Andrés de Giles es algo que a más de unx le hace ruido. Fueron otros los tiempos donde mi nombre era visto en los diarios locales por representar a Giles en Atletismo. Hoy me conocen, no por esto, ni por mi trabajo, sino por ser una mujer lesbiana, que se casó con otra mujer. Rompiendo con la idea conservadora del pueblo.
“Machona”, “¿jugas al fútbol?” “¿Sos una nena o un nene?“ la sociedad heteronormativa asocia características exclusivas a un género y si no encajas ya estas “falladx”. No utiliza estas cualidades más que para discriminar y hacerte creer que si no perteneces a la heteronorma, tenes que seguir dentro del closet. Tengo la suerte de tener una familia que siempre me acompañó y respetó en mis elecciones y decisiones y también, un grupo de amigxs que fue fundamental para naturalizar mi sexualidad.
Creo que la naturalización es el primer paso para no sufrir la exclusión del sistema heteronormativo. Es importante asimilar y hacerse cargo de las decisiones que se toman: es tu vida y podes elegir compartirla con quien lo desees. Sin embargo, son varios los países donde se castiga la homosexualidad con penas que van hasta los 10 años de prisión, cadena perpetua o incluso la pena de muerte. Son muchas las luchas ganadas y las que faltan por ganar en materia de género y diversidad.
Es muy importante para el crecimiento de nuestro pueblo apoyar todas las luchas de la diversidad porque no nos exceden. Desde lo micro a lo macro. Sin ir más lejos son muchos los comentarios en las redes que se leen de vecinxs en contra del lenguaje inclusivo, por ejemplo, cuando pierden el foco de lo que realmente importa: la inclusión. La falta de información y capacitación es muy notoria. Ver a educadorxs en espacios formales o no formales, separando por nenes o nenas, ponerle género a los colores, entre otras cosas, son acciones que nos hacen ir muchos casilleros para atrás. Estos hábitos son los que debemos detectar para poder crecer.
Yendo a lo macro, si bien la ley de identidad de género está vigente en todo el país, la ley de cupo laboral trans en San Andrés de Giles no se cumple. La ley fue aprobada en 2018 y ahí quedó. Necesitamos de una secretaría donde se erradiquen cuestiones naturalizadas y se garanticen nuestro derechos. Donde se construya junto al colectivo, se escuchen las necesidades y abran puertas a las ideas. Un municipio donde no sea tarea para mañana la inclusión y la diversidad.




