La autopista que uniría Luján y Junín quedó definitivamente descartada. El pliego del Tramo Mediterráneo —que se extiende por la Ruta 7 desde Luján hasta el límite con San Luis, poco después de Vicuña Mackenna— no contempla la obra que durante años esperaron los municipios de la región. El documento, si bien prevé escasas obras obligatorias, sumará cuatro nuevas estaciones de peaje a las tres ya existentes en Villa Espil, Junín y Vicuña Mackenna. Los nuevos puntos de cobro funcionarán en Tres Sargentos, Rufino, Laboulaye y Malena.
Sin ninguna noticia de las obras pendientes, como la variante Chacabuco y el tramo entre Chacabuco y Carmen de Areco, en el pliego figuran apenas: la repavimentación de seis kilómetros entre los kilómetros 63,600 y 69,700; la construcción de una pasarela peatonal en el kilómetro 581; repavimentación de calzada y construcción de banquinas entre los kilómetros 380 y 431; y la ejecución de accesos a Saforcada y General Levalle. No se prevén nuevas trazas ni ampliación de carriles .
La Ruta Nacional 7 fue incluida en la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones, que contempla la construcción, explotación, administración y mantenimiento de más de 2.500 kilómetros de rutas en distintos puntos del país. La convocatoria fue formalizada por Vialidad Nacional mediante la Resolución 112/2026, publicada en el Boletín Oficial, a través del proceso 504-0015-LPU25 en la plataforma Contrat.Ar.
Dentro de este esquema, la Ruta 7 integra el denominado Tramo Mediterráneo, un corredor de 672,32 kilómetros que abarca sectores de las rutas nacionales 7 y 35 y atraviesa las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Se trata de una vía estratégica para la conectividad productiva, el transporte de cargas y la circulación interprovincial, con fuerte impacto en ciudades como Junín .
Incertidumbre en Villa Espil: el futuro laboral de los trabajadores de San Andrés de Giles, en vilo
La situación que enfrenta el peaje Villa Espil genera preocupación en la región. En sus cabinas trabajan actualmente muchos vecinos de San Andrés de Giles, que ahora ven con incertidumbre su futuro laboral ante el cambio de concesión.
Los pliegos licitatorios no incluyen cláusulas que garanticen la continuidad laboral de los actuales trabajadores. Esta omisión abre un interrogante sobre la fuente de ingresos de decenas de familias de la zona, que dependen de los puestos de trabajo generados en la estación de peaje existente .
A esta preocupación se suma que el pliego menciona peajes sin cabinas y la obligatoriedad de registrarse en TelePase para circular, un sistema que ya genera resistencias entre usuarios habituales. Las nuevas tecnologías de cobro automático podrían implicar despidos que, hasta el momento, no está especificado en los pliegos .
AUBASA: Kicillof presentó a la empresa estatal para competir por las concesiones
En la privatización de corredores viales que impulsa el gobierno de Javier Milei, la empresa estatal bonaerense Aubasa quedó en el centro de una disputa con la gestión de Axel Kicillof. La compañía provincial se presentó como oferente para la concesión de la autopista Riccheri-Ezeiza-Cañuelas y otros tramos de rutas nacionales incluidos en la licitación .
La empresa pública de la provincia de Buenos Aires formalizó su participación luego de comprobar que los pliegos de las concesiones viales no incluyen una cláusula que prohíba expresamente la participación de compañías estatales. A diferencia de otros procesos recientes de concesión impulsados por el Gobierno nacional —como las licitaciones de las hidroeléctricas del Comahue o de la hidrovía— la documentación de la licitación vial no establece restricciones explícitas para empresas públicas .
En ese contexto, la administración de Kicillof decidió que Aubasa compitiera por el tramo vial que incluye la autopista que conecta con el aeropuerto internacional de Ezeiza y otros corredores estratégicos dentro de la provincia. La presentación tomó por sorpresa a funcionarios de la administración nacional cuando se abrieron los sobres con los antecedentes y las ofertas de las empresas interesadas en la concesión de los corredores con peaje .
En total, 15 compañías quedaron inscriptas para competir por los casi 1.900 kilómetros de la red vial nacional incluidos en los tramos denominados Sur-Atlántico-Acceso Sur y Pampa. Aubasa buscará quedarse con la administración de tramos clave como las rutas nacionales 3, 5, 205 y 226, en una jugada que promete extender la pulseada política entre Nación y provincia




