Días atrás el Honorable Concejo Deliberante dictó una normativa de importancia para el pasado, presente y futuro de la ciudad. La ordenanza 2142/18 propone preservar el patrimonio cultural local con mayor fuerza.
En los últimos años, lamentablemente, se han demolido y reformado, inmuebles, frentes y fachadas de nuestra ciudad, de irrecuperable valor arquitectónico e histórico. Acción que el Estado local no controló como sí ocurre en otras ciudades cercanas, donde el patrimonio es un bien de importancia vital.
Esta nueva ordenanza prohíbe por 180 días las tramitaciones y aprobaciones de toda actuación administrativa, referente a demoliciones y modificaciones, de construcciones que datan de más de setenta años de antigüedad. La excepción será aquellos inmuebles con peligro de derrumbe.



