Por Agustín Bagnasco
Quien habla es Juan Carlos Pallarols, orfebre del bastón de mando. En diálogo con Infociudad, el artista declaró que el 10 de diciembre del año anterior a las elecciones, empieza a viajar por el país para que la mayor cantidad de gente posible pueda ayudar a tallar la pieza. Junto a él, va un cuaderno donde quienes participan en el proyecto, pueden dejarle un mensaje al próximo presidente “La primera en empezar a escribir el cuaderno fue la vicepresidenta, Gabriela Michetti. Si hubieran leído lo que me escribían en todas las provincias que recorrí, no se hubieran sorprendido con las elecciones. Estoy hablando de miles y miles de firmas que ya advertían de una cierta disconformidad”, declaró Pallarols.
“El bastón está hecho con madera de Urunday, la misma con la que se hacen las varillas de los alambrados de campo. Es un material práctico, económico y resistente. Nuestro deseo es que el presidente se pueda mantener recto como esta madera, que sea resistente a todas las inclemencias del tiempo, que brille por su obra y no se deje invadir por ningún bichito” Y en cuanto a la composición de la obra, continúa “además tiene plata, símbolos de cardos, que es típico de la simbología criolla, y también el escudo nacional. Lo único que cambia de un bastón a otro, es el alto de presidente. Por ese motivo, puede variar de 88 a 94 centímetros”.
El primer taller de la familia Pallarols data del año 1750. “Con el bastón recorrimos todo el país, hasta estuvimos en la Antártida. Y esos viajes también me sirven para recordar aquellos por trabajo que hacía con mi padre. Por ejemplo, ahora volví a lugares como Sampacho, en Córdoba, o Coronel Moldes, en Salta, y me encontré con trabajos hechos por él”.
Luego, con respecto a la polémica que se desató cuando gente cercana al oficialismo le había preguntado si había prestado el bastón para que le hagan una “macumba”, aclaró: “Nunca dije que haya sido el presidente quien habló de macumba. Yo le dije a mi secretaria que, si no se hacía la ceremonia tradicional, que no le entregue el bastón a nadie. Lo vinieron a buscar del Gobierno que salía, pero no se los dimos. El lugar de traspaso lo tenía que elegir el ganador de las elecciones”.
Finalmente, en cuanto a la delicada situación económica, el orfebre declaró: “Tenemos un país maravilloso, en el que se puede hacer milagros todos los días”.



