En junio, las expectativas de inflación se cumplieron. Las del sector privado, por que la meta ya abandonada del 15% quedó fuera de toda estimación. El aumento de precios fue de 3,7% en junio, según el Indec.
Con el dato de hoy, la inflación acumulada en 12 fue de 29,5%, y en los seis meses del año 16%, 1 punto porcentual por arriba de la meta anual que había planteado el Gobierno en diciembre.
Esta situación pone en jaque al salario de los empleados municipales. El acuerdo laboral aceptado por los gremios en febrero de este año acordó un aumento al básico del 20% dividido en dos: 15% hasta octubre inclusive y un 5% a partir de noviembre. Además de una bonificación de $1.700.
Teniendo en cuenta los números del Indec ya el salario local estaría corriendo de atrás, por lo menos hasta noviembre. Además hay que tener en cuenta que el impacto de los aumentos en el interior es mucho más fuerte que en la Ciudad de Buenos Aires, donde se realizan estas mediciones.
Si bien el municipio no está obligado a aumentar los sueldos, en el caso que estos comprometan las finanzas locales, el acuerdo incluía una revisión sí la inflación oficial se sitúe por encima de la propuesta aceptada por los gremios.
La paritaria local no fue el mejor negocio desde el vamos, más aún teniendo en cuenta que Mercedes cerró un 22% y San Antonio de Areco un 25%. Ahora la crisis complicó más las cosas. ¿Convocará el Poder Ejecutivo a los trabajadores locales?



