En el acto oficial del 2 de abril estaba estipulado el vuelo de un helicóptero de la Aviación del Ejército Argentino. Esta máquina rendiría homenaje a los héroes desde el aire en el momento del encuentro y luego iba a ser exhibida para los vecinos sobre colectora.
Finalmente, en la misma mañana del acto, el vuelo fue suspendido. La organización comentó en primera instancia que no podía descender por un problema en las baterías de arranque, aunque luego comunicaron que directamente no pasaría.
Además de las baterías, el helicóptero presentó un problema en su GPS; esto último provocó que el piloto pase por la ciudad de Mercedes y no por Giles. Allí, ante la sorpresa de todos, la nave realizó un vuelo rasante.
Según publicó el medio Mercedes Ya, “los veteranos locales dijeron que lo ocurrido con la aeronave no estaba programado para que sucediera y desconocían por completo el origen de la misma”.
El jefe de Gabinete, Matías Dematei, sin estar al tanto de la confusión, criticó duramente lo ocurrido en medios de su ciudad: “Fue una provocación, un arrebato, un ataque a los sentimientos de nuestros veteranos, más el peligro de que helicópteros pasen a 30 metros de los cientos de mercedinos que estaban reconociendo y acompañando a nuestros héroes”.



