Una vez más se realizó el emotivo homenaje a los héroes de Malvinas en San Andrés de Giles. Como hace 27 años, la plaza Colón fue protagonista en la vigilia del 2 de abril. Con un gran despliegue, la Comisión de Veteranos e instituciones locales se realizó “Malvinas, San Andrés de Giles te canta” con gran convocatoria de vecinos y visitantes de todo el país.
Desde las primeras horas de la tarde, la plaza se transforma en una exposición viva sobre Malvinas: un veterano que se dedica a hacer réplicas de armamento, stands donde se venden libros, calcomanías y hasta un artista plástico pinta un mural. En el Colegio Nacional se expusieron elementos personales de veteranos, fotografías y cartas.
Tal como ocurrió el año pasado, se organizó una procesión desde Luján, no solo con la Virgen local sino en esta oportunidad con la de Fátima, imagen que también estuvo en la guerra y que recientemente fue rescatada del anonimato.
El cuerpo de bomberos estuvo a cargo de la cantina de la vigilia, donde lo primero que se agotó fue el famoso chanchipan, cocinado en un impresionante medio remolque convertido en una parrilla gigante. Como hace poco tuvieron un serio accidente en el que se averió uno de los vehículos, los veteranos organizadores de la vigilia decidieron donarles, este año, todo lo recaudado.
A lo largo de la tarde, participaron bandas militares y grupos musicales, destacándose Feed, una banda de rock cuyos temas giran alrededor de Malvinas.
El padre Cirigliano fue el que ofició la tradicional misa de campaña. Pidió que en tiempos en la que la sociedad se vuelve más violenta, exigía poner todo lo mejor de cada uno y que Malvinas nos hermana en una misma fe, geografía y tradiciones. También se hizo la ceremonia de izamiento de la bandera, que estuvo a cargo de Miguel Víctor Pepe – sargento primero de Gendarmería en la guerra- y el periodista Guillermo Lobo, declarado padrino de esta vigilia.

El punto más emotivo de la noche fue cuando minutos antes de la medianoche, se repartieron entre la gente 649 antorchas -una por cada uno de los caídos- que se encendieron en el clásico fogón.
Luego del himno entonado en el primer minuto del 2, y del desfile de los veteranos, encabezado por los familiares de los caídos, María del Carmen Penón, mamá del soldado Elbio Araujo le dio las gracias a “nuestros 649 ángeles y héroes que dieron su vida por la Patria”. Lo hizo desde el escenario, parada delante de una larga bandera con la leyenda “Malvinas Volveremos”, que era sostenida por hijos de veteranos.
Cerró el acto el padre Vicente Martínez Torrens, quien fue uno de los 22 capellanes que estuvieron en la guerra y es el último de los 14 que estuvieron en forma permanente hasta el fin del conflicto en las islas. Era la primera vez que iba a la vigilia. Antes de la bendición final expresó que “la causa Malvinas es nacional”.





