El gobierno nacional dio otro golpe al bolsillo de los argentinos. La nafta volvió a aumentar superando ahora en Giles los mil pesos por litro en la versión infinia.
La decisión del Ejecutivo fue actualizar el tributo congelado por los períodos 2021 y 2022 y postergar el correspondiente al ejercicio 2023, según el decreto 107/2024, publicado esta madrugada en el Boletín Oficial.
De esta manera, el Gobierno fijó que el aumento del primer y segundo trimestre de 2023 tenga efecto para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil a partir del 1° de marzo de este año. Mientras tanto, los demás incrementos están previstos para el 1° de abril y el 1° de mayo.
De igual forma, la Secretaría de Energía, que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo, ya había adelantado que espera que el sendero de “sinceramiento” en el precio de los combustibles se dé gradualmente tras los fuertes incrementos acumulados en los últimos meses.
Más allá de la postergación de la actualización de la carga tributaria, las petroleras igual aplicaron un nuevo aumento en el precio de las naftas y el gasoil. En San Andrés de Giles, el litro de nafta súper pasó a $871 y la premium a $1.041. En tanto, el gasoil súper subió a $911, mientras que el gasoil premium de la petrolera estatal subió a $1.063.
Los nuevos precios se suman a los fuertes incrementos de los últimos dos meses, que hasta ayer habían sido del del 155 por ciento promedio.
¿Qué es el impuesto a los combustibles?
En detalle, los impuestos al combustible tienen un mecanismo de actualización basado en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec del trimestre previo, en línea con lo que prevé la normativa vigente desde 2018.
Si bien la premisa oficial es la liberalización de los precios, corregir todo el retraso implicaba un efecto directo en la inflación en medio de los aumentos de otros servicios regulados y, en consecuencia, sobre los bolsillos de los consumidores.





