En 1983 al año siguiente de terminada la Guerra del Atlántico Sur, los Combatientes de Malvinas con la Municipalidad organizaron un concurso para realizar un monumento en nuestra ciudad. La idea era recordar a los caídos en combate y en particular a nuestro héroe, Jorge Alfredo Maciel.
Por ser menor de edad -tenía solo 16 años- no podía participar del concurso. Entonces busqué alguien que me acompañe. Lo charlé con mi profesor de artes plásticas, el recordado arquitecto Hugo Adesso, y decidimos presentar un proyecto.
Esa charla que les mencioné fue un viernes y el plazo de entrega vencía el sábado. El tiempo nos apuraba pero Hugo, ya muy reconocido en el pueblo, consiguió que nos recibieran el proyecto el lunes a la mañana. Él asumió la responsabilidad de ejecución de obra.
Recuerdo que me puse a modelar en cera de abejas, que era el material en el que trabajaba en ese tiempo. La idea era simple un cóndor que representaba a Argentina luchando, con un león símbolo inglés sobre una columna emulando la victoria.
Pasado unos días nos avisan que habíamos ganado el concurso, tremendo susto me llevé. Así fue como tuvimos la enorme oportunidad y responsabilidad de aportar a la historia.
El centro de combatientes organizó una colecta de materiales y comenzamos a trabajar en la entrada a la ciudad, lugar que tuvimos que dejar porque los permisos de vialidad estaban mal dados.
Fue así que se decidió comenzar de nuevo frente al Colegio Nacional para que las generaciones futuras recuerden a sus héroes. El monumento se hizo con donaciones de materiales de los vecinos y trabajaron en el mismo ex combatientes y vecinos que aportaron su esfuerzo los fines de semana.
El 2 de abril de 1988 lo pudimos inaugurar.

Por Marcelo Daverio, artista y escultor de San Andrés de Giles. Entre sus obras se destacan el Monumento a los Caídos realizado con el arquitecto Hugo Adesso y las esculturas a Jorge Maciel que se encuentran en el Mercado Central y la Plaza Saraví.





