La Policía Bonaerense realizó una serie de operativos viales en distintos puntos de la ciudad con el objetivo de controlar la documentación de los vehículos que transitan por nuestras calles. Tras intensos días de trabajo las fuerzas lograron dar con dos vecinos que circulaban en condiciones ilegales.
En ambos casos el problema fue el mismo: motos robadas. El primer vehículo secuestrado fue una Bajaj Rowser robada en Merlo y el segundo una Alpina 150 sustraída en San Martín. Los conductores de las motos son de San Andrés de Giles y estaban al tanto de la procedencia del vehículo. De hecho en uno de los casos, un hermano fue demorado semanas atrás por circular con otra moto delinquida.




