


En la noche de cierre de la octava luna del Festival Nacional de Folklore de Cosquín, bajo una persistente lluvia, el cantautor gilense Adrián Maggi se presentó ante el público de la histórica Plaza Próspero Molina. Con una presentación repleta de música y poesía surera, Maggi no solo compartió su arte, sino que aprovechó la ocasión para transmitir una reflexión profunda sobre el rol del artista.
Frente a un público que lo recibió con los brazos abiertos, Maggi hizo un enfático llamado a la responsabilidad social de los músicos. En medio de su actuación, pidió a los artistas que “se comprometan con su pueblo, tenemos que escribir ARTE con mayúscula, no con minúscula”. Criticó la tendencia que observa en muchos escenarios, señalando: “veo que se va perdiendo en muchos festivales el mensaje de las canciones folklóricas, muchas veces es gritos, palmas, saltos, ¿y la reflexión y el mensaje? tenemos que comprometernos con cuestiones sociales que son muy serias.”
El mensaje central de su intervención quedó plasmado en una de sus frases más contundentes, que arrancó un mar de aplausos de los asistentes: “La misión del arte es hacer pensar, sacudir al otro pa’ que reflexione, nunca conformarse mejorar lo que hay. Si el pueblo festeja y después no come”.
La noche tuvo un momento de especial emotividad cuando Maggi interpretó “2 de abril”, su consagrada canción en honor al soldado gilense Maciel, héroe de la gesta de Malvinas. La interpretación provocó una ovación sostenida del público, cerrando con broche de oro una presentación donde la música y la poesía se unieron a un potente llamado a la reflexión y al compromiso.