El pasado fin de semana, el TC Bonaerense volvió a acelerar. La mítica categoría de “cupecitas” completó una nueva fecha en el Autódromo Ciudad de Buenos Aires. Allí, San Andrés de Giles tuvo a su representante.
José María Garavano, que en su momento supo ganar en el Turismo Carretera Pista y llegó a participar en el Turismo Carretera, volvió a acelerar. El piloto lo hizo en la potente Clase A, a bordo de un auto propiedad de Juano Stupiello. Este auto, lo corrió Ariel Negro Muñoz la fecha pasada.

En la difícil divisional, José María fue de menor a mayor. Arrancó algo complicado con problemas en la caja y de carburación, pero de a poco fue encontrando el auto. Así, Garavano clasificó 11° entre los 23 inscriptos.
La serie y la final vio la mejor versión del de Giles. En la clasificatoria llegó 5° y en la final fue 8° a un muy buen ritmo. Si bien la amenaza de lluvia ilusionó a varios con ver otra épica de Garavano bajo el agua, las precipitaciones no fueron suficientes.
Garavano tendrá la oportunidad de volver a correr en el cierre del campeonato del TC Bonaerense en el mes de diciembre.
La visita
El piloto gilense contó con el acompañamiento de Anibal Colapinto (ver foto), el papá del actual piloto de F1 Franco Colapinto. El padre del volante de Willliams reside desde hace tiempo en nuestra ciudad y mantiene una amistad con Garavano.





