El Club Atlético Villa Manchi es el clásico del verano para los amantes de la redonda. En su cancha barrial recibe a cientos de hinchas por las noches para disfrutar del Papi Fútbol. Un torneo que se consagró en los últimos años reuniendo a los mejores jugadores de la región.
Los duelos son apasionantes. Equipos de Carmen de Areco, San Antonio de Areco, Luján, General Rodríguez, Merlo, Moreno y nuestra ciudad, entre otras, se enfrentan a cinco puntos perdidos. Verdaderamente una fiesta del fútbol.
Pero a esta tradición futbolera le faltaba algo. El club, que tiene una identidad única, decidió trasladar su esencia al trofeo. Y es por eso que ahora, quienes logren ganar el título, tendrán el honor de levantar una copa que rinde homenaje al barrio, los vecinos y la institución.
El artesano, platero y soguero Martín Quagliariello fue el encargado de ponerle arte al trofeo. Luego de varias jornadas de trabajo, Martín logró retratar diversas imágenes del barrio en el frente del premio. Mientras que en la base, las clásicas chapas, inmortalizan a los campeones.
Una obra que es identidad y patrimonio. Una obra que resume el afecto de una comunidad a su club de barrio. Una obra que integra desde los recuerdos. Una obra que es amor a lo nuestro.





