


Luego de la tragedia, se analizaron las causas. El mal clima fue un factor determinante, porque llovía fuerte y continuamente, caía el sol en un día que ya de por sí estaba nublado y eran casi las 8 de la noche de aquel 11 de diciembre de hace 61 años atrás. A gran velocidad el avión se estrelló en picada deflagrándose hasta 600 metros del cráter del impacto.
Según la Junta Investigadora de Accidentes, luego del análisis exhaustivo de las comunicaciones se desprende que existió una falla de instrumental y que al conocer esta situación, los nervios, las malas condiciones y la poca visibilidad jugaron en contra de los pilotos e hicieron que perdieran el control de la nave minutos antes de llegar a destino.