El comienzo del 2021 no fue sencillo para San Andrés de Giles. La situación sanitaria llegó al rojo en diciembre pasado y la preocupación creció en las autoridades quienes tuvieron que surfear la peor ola en fechas claves.La Municipalidad, como la provincia, puso el foco en las fiestas clandestinas y reuniones familiares. El principal objetivo fue evitar el aglomeramiento de gente con medidas estrictas, como por ejemplo, reducir el horario de la actividad nocturna en bares y restaurantes. Esta medida fue bastante criticada por un sector de la población.Más allá del esfuerzo y del pedido de las autoridades, las reuniones pasaron. Infociudad consultó a la Policía local quien confirmó la existencia de encuentros en diferentes puntos de la ciudad. Si bien estos no juntaron a centenares de personas, estaban en clara infracción con la disposición de no superar las 10 personas por locación.Fuentes oficiales alertaron a Infociudad que se hicieron actas en varios domicilios locales y que incluso encontraron gente de San Antonio de Areco participando de los mismos. Sin embargo, estos aseguraron que los eventos “no fueron muy grandes”.En los próximos días el reporte epidemiológico mostrará que pasó en las fiestas. Si los encuentros fueron varios en diversos puntos de la ciudad y sin protocolos, es probable que el número de casos crezca justo en el momento que el Hospital San Andrés se encuentra a un 80% en el sector Covid-19.