El fútbol inclusivo en San Andrés de Giles está en pleno crecimiento. La promoción de derechos de las personas con discapacidad es un eje central en el deporte, y esta disciplina se instaló para garantizarlos. La pelota es de todos.
Beto Ghessi, profesor de Educación Física, fue quien dio el primer paso en Giles con esta disciplina. El joven profesional formó un equipo que compitió en los Juegos Bonaerenses, incluso logrando una histórica clasificación a la instancia final que se disputó en Mar del Plata.
Luego de estos pasos iniciales, la disciplina comenzó a levantar vuelo. Beto, con la ayuda de Carlos Jardínez, formó la primera escuela de Fútbol Inclusivo gilense. Esta iniciativa fue aceptada y apoyada por el director de deportes, Juan Valli, quien dio las garantías para que el proyecto pueda ser realidad.
Ahora, Giles tendrá a su representativo en el campeonato de la Asociación Civil Andar, institución que tiene sede en General Rodríguez y logró un convenio de colaboración con la Asociación del Fútbol Argentino.
Para conocer más sobre esta gran iniciativa, el equipo de Infociudad entrevistó a los protagonistas. Antes del debut oficial el 4 de mayo, los profes cuentan los detalles de un proyecto que ya ganó.
IC: ¿Cómo surge la idea de armar una escuela de Fútbol Inclusivo en Giles?
Beto Ghessi (BG): Me acerque a la dirección de deportes para hablar con Juan Valli –director de deportes– con la idea de hacer fútbol inclusivo en Giles, que es algo que acá nunca se había dado. Participamos dos años en los torneos Bonaerenses; en el 2015 perdimos la final en Pilar, y en el 2016 ganamos, eso nos permitió ir con los chicos a Mar del Plata. Una experiencia espectacular.
IC: ¿Qué significa tener un espacio con estas características en Giles?
Carlos Jardínez (CJ): La verdad es que para los chicos es muy importante este espacio, porque es de ellos, saben que hay dos días a la semana en el cual van a ir a la canchita a practicar fútbol. Este tipo de actividades también les sirve para tener su propia independencia, que puedan viajar, conocer a otras personas; para los padres de los chicos es algo muy importante porque nos confían a sus hijos, lo cual hay que agradecer.
IC: ¿Cómo se formó el equipo?
BG: Hace un mes atrás fuimos a la Cuenca del Salado y ahí me puse a hablar con un profe sobre el tema y me dijo que en Rodríguez había una liga, así que llamé por teléfono y me informe sobre cómo era este campeonato. Nos encontramos con algo muy bien hecho, muchos chicos y todo muy bien organizado. Al tener esta oportunidad decidimos armar el equipo.
El grupo se formó por el boca en boca, fuimos a la escuela especial a contar la idea e invitar, además de la difusión en las redes sociales. En la primera semana eran tres o cuatro chicos, pero de a poco se fueron sumando más. Las prácticas son como las de cualquier club, con actividades para entrar en calor, ejercicios con la pelota y al final partido, pero al principio los partidos no los podíamos armar porque éramos poquitos y hoy tenemos que armar cuatro equipos. Somos más de 18.
IC: ¿Qué características tiene el torneo?
CJ: El campeonato es de fútbol 5 en cancha de pasto, nosotros llevamos nueve jugadores. Para los chicos que quedan afuera estamos organizando partidos amistosos con otras entidades. La liga se juega hace 22 años y participan 1200 chicos, con una organización muy buena y con muchos detalles que a los chicos les encanta y los incentiva; por ejemplo, las instancias finales se juegan en el predio de la AFA.
IC: ¿Qué creen que hace falta para potenciar en Giles los deportes inclusivos?
CJ: Por ahí faltarían más profes que estén más involucrados con el tema de lo que es la discapacidad y todo lo que conlleva, es como que falta un poco más de formación en este tema, cursos y esas cosas.
BG: Es muy importante fomentar este tipo de actividades. Por ejemplo, antes de los partidos de liga de los diferentes clubes se pueden armar partidos para mostrar esta actividad para que la gente lo conozca y pueda difundirlo además de disfrutarlo.



