Congestión en la nariz y en los ojos, tos y estornudos son algunas de las manifestaciones de la alergia de las vías aéreas superiores, que afecta a un tercio de la población mundial y que alcanzaría al 50 – 60% en este año.
Aunque la primavera con el polen de las flores y gramíneas causa la fiebre de heno y se la identifica con la alergia nasal, es el otoño una de las estaciones con más brotes de alergia debido a que es otra la causa, y se trata de los ácaros del polvo. También en otoño aparecen las primeras alergias al moho, sacamos ropa de los armarios, hay más viento y todo esto contribuye a que ya podamos hablar con fundamento de alergias otoñales.
El aumento de la temperatura y los cambios en los patrones de las lluvias modifican la calidad del aire y, por esto, los aéroalergenos, fundamentalmente el polen, con temporadas de polinización más largas. Los climas tropicales tienden a expandirse y, con ellos, la vegetación, los microorganismos y los alergenos, sustancias como el polen o los ácaros que desencadenan la alergia. Esto sumado a la presencia de contaminantes ambientales, sobre todo de dióxido de carbono, resultan en más casos de rinitis, conjuntivitis y asma.
Los alergenos y la polución inflaman y dañan las vías aéreas respiratorias, causando un aumento de la prevalencia y severidad de las enfermedades que existen normalmente en esta época, debido al comienzo de clases, la incidencia de los virus respiratorios que comienza su ciclo y la asistencia masiva a espacios cerrados.
Consejos para sentirse mejor
Preste atención a estos detalles que muchas veces desencadenan o empeoran cuadros de alergias nasales.
–Hay ciertas frutas y verduras que, si se consumen regularmente, podrían imitar los efectos de la fiebre del heno, y podrían incluso aumentar tu alergia en días con alta concentración de polen. Son las bananas, los melones, los pepinos, los zucchini y las semillas de girasol.
–A la mayoría de la gente le gusta ducharse ni bien se levanta. Sin embargo, si estuvo afuera durante más de una hora ese día, el cabello y la piel atraen naturalmente a los alérgenos. Acostarse sin haberse duchado para quitarse el polen, el polvo, el moho y la caspa podrían hacer que despiertes estornudando.
–La irrigación nasal es una solución. Básicamente consiste en un recipiente que se parece a una tetera en miniatura. Funciona así: En primer lugar, debés llenarlo con agua tibia, ligeramente salada (con agua destilada o hervida funciona mejor). A continuación, incliná la cabeza hacia un lado y vertí lentamente la solución en la fosa nasal superior. El líquido sale por la fosa nasal inferior. Suena raro, ¿no es así? Se puede sentir extraño al principio, pero millones de personas en todo el mundo han adoptado este remedio de la cultura yoga para enjuagar sus senos paranasales y limpiar los conductos sin sustancias agresivas.
Los especialistas en alergias coinciden en que los casos de rinitis alérgica, así como las versiones más serias de alergia, el asma y la anafilaxia, serán más frecuentes que el año anterior debido a que los cambios climáticos influyen en gran medida para que así sea.
Fuente: diariodelasalud.com



