


Desde el año pasado, la banda local viene ganando terreno en los escenarios de San Andrés de Giles y la zona. Con una formación que fusiona personalidades y gustos musicales diversos, Divergentes encontró en la diferencia su mayor fortaleza. Infociudad charló con sus integrantes sobre el presente del grupo y los proyectos que se vienen para este 2026.
San Andrés de Giles tiene una nueva banda que promete rock para rato. Divergentes, integrada por , Violeta Ruanova (voz), Yesica Rosello (bajo y voz), Martín Fernandez (guitarra) Mario Di Florio (armónica) e Ivan Basualdo (batería), viene consolidándose desde el año pasado como una de las propuestas más interesantes de la escena ocal.
Pero si hay algo que define a este grupo, es justamente lo que su nombre anticipa: la unión de intereses musicales distintos que, en lugar de separarlos, los une con fuerza.
“Yo encontré una dinámica de banda muy divertida”, cuenta Violeta durante la charla con Infociudad, y esa frase parece resumir el espíritu del grupo. Divergentes nació de caminos que se cruzaron. “Tenemos caminos distintos en la música, gustos distintos, formas de tocar distintas, y nos encontramos con la excusa de que queríamos tocar y queríamos hacer una banda, algunos no nos conocíamos, y la verdad que salió súper bien“.
Su origen tiene ese condimento especial que suele tener todo proyecto que nace desde el deseo genuino de hacer música. Simplemente, se juntaron a tocar.
“Nos encontramos con un grupo de músicos con ganas de tocar que nos hicimos amigos y que después compartimos un montón de cosas por fuera de las fechas y de los ensayos, que está buenísimo, porque eso se traslada después a cuando tocamos, o cuando ensayamos, o preparamos la canción, toda la experiencia de tocar se disfruta más y es mucho más divertido y mucho más enriquecedor”.
“Está buenísimo, porque nos llevamos bien, nos reímos mucho, nos acompañamos cada uno con sus cosas, con sus tiempos, con sus formas de ser, somos re distintos, aparte de los gustos, el toque, lo musical, somos re distintas personas entre nosotros, y aún así encontramos un punto en común, que es este proyecto, y que la verdad está buenísimo, y cada vez tenemos más ganas de crecer, y de tocar más temas, y de tocar en más lugares”.
Esa química se traduce en vivo, donde la energía que generan como grupo se contagia al público.
A la hora de elegir qué canciones tocar, el método es tan horizontal como el vínculo que construyeron como grupo. “Las canciones las proponemos todos. O sea, todos empezamos a hacer covers, empezamos por tocar temas que nos gusten. Es súper importante para nosotros que a todos les gusten y también es muy importante que todos podamos participar”.

Lejos de limitarse a reproducir fielmente las canciones que eligen, Divergentes imprime su sello en cada versión. Esa mezcla de estilos y personalidades termina dando como resultado un sonido propio, incluso cuando interpretan temas conocidos.
“Tratamos de que no sean covers cien por ciento fieles, sino que sean una versión del estilo que sin querer queriendo, adoptamos nosotros, en la mezcla de todas las formas de cada uno y los gustos de cada uno, lograr un sonido que es el de Divergentes y que lo llevamos a cada versión nuestra”.
El resultado son versiones personales, donde cada tema se convierte en una excusa para explorar nuevas posibilidades. “Entonces también en esas versiones, cada uno propone distintas armonías, que hacen que también sea más entretenido de tocar y mucho más divertido para nosotros”, sostienen.
Pero el gran proyecto que Divergentes tiene entre manos es la creación de temas propios. Un proceso que, fiel a su estilo, llevan adelante con paciencia y sin apuros.
“Siempre tenemos espacios de creación y de zapada, está siempre abierto a quien quiera llevar una melodía que compuso, que se le ocurrió en un momento o una letra, entonces ahí estamos cocinando nuestras canciones propias, que en realidad no las sacamos todavía porque siempre le estamos puliendo, las estamos preparando y mejorando con el tiempo, como es un tema propio, una creación nuestra, siempre se nos ocurren más cositas de acá, de allá”, expresa Violeta, cantante del grupo.
Para este 2026, los planes son claros: seguir creciendo, seguir tocando en más lugares y, fundamentalmente, terminar de darle forma a esas canciones propias que vienen cocinando a fuego lento. Con la misma dinámica con la que arrancaron: la del disfrute, el respeto y las ganas de hacer música con amigos.