Redacción Infociudad 


España ha decidido dar un paso firme en lo que muchos expertos denominan “la protección de la salud mental de la generación alfa”. El Consejo de Ministros aprobó la Ley de Protección de Menores en Entornos Digitales, que establece de forma taxativa la prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años, elevando el límite que anteriormente estaba fijado en los 14.
Esta decisión no es aislada; responde a una creciente preocupación de pediatras, psicólogos y colectivos de padres ante el aumento de casos de ansiedad, trastornos de la imagen corporal y exposición a algoritmos diseñados para la retención compulsiva en edades tempranas.
La normativa no solo se limita a un número, sino que establece mecanismos de control que las grandes tecnológicas deberán implementar de forma obligatoria:
Aunque la ley es de aplicación exclusiva en territorio español, el debate ya cruza el Atlántico. En nuestro país, el acceso a las pantallas es cada vez más precoz, y las discusiones sobre la regulación de las “Big Tech” están en la agenda legislativa. La medida española funciona como un laboratorio para observar si es posible, mediante la ley, ponerle un freno a la influencia de Silicon Valley en el desarrollo cognitivo de los niños.
“No se trata de prohibir la tecnología, sino de garantizar que el ingreso al mundo digital sea maduro y supervisado”, señalaron fuentes del Ministerio de Juventud de España.