Redacción Infociudad 


El fútbol de Chile se tiñó con los colores de Coquimbo Unido, pero en el corazón de San Andrés de Giles, la noticia tiene un sabor especial. Hernán Caputto, un hijo de nuestra ciudad, volvió a demostrar su jerarquía al conducir al equipo aurinegro a la obtención de la Supercopa de Chile, un título que ratifica su madurez y su estatus en el país vecino.
Desde su llegada al banco de Coquimbo, Caputto logró continuar un sello de orden, ambición y sentido de pertenencia que se inició en 2025 cuando los Piratas lograron el campeonato chileno con una temporada histórica.
Ante la Universidad Católica, un club histórico de Chile, Coquimbo igualó sin goles en el tiempo reglamentario. En la definición por penales apareció Diego Mono Sánchez, el arquero de Caputto -vaya coincidencia- quien se sacó los guantes antes de la tanda y a manos descubiertas atajó dos además de patear y meter el suyo.
La tanda fue 8-7 a favor de Coquimbo que así sumó una nueva estrella para el club y la primera para Hernán como DT de Primera División.
Cabe destacar que el gilense venía de hacer una gran campaña en Deportes Copiapó donde estuvo muy cerca de lograr el ascenso a Primera. Antes se destacó como técnico de las juveniles de la selección de Chile, tuvo un paso por la Universidad de Chile, a quien salvó del descenso, y un breve período en Ñublense.

El equipo de Caputto tiene talento argentino en el plantel. El central Manuel Fernández; el volante Dylan Glaby; el ex Boca y Juventus, Guido Vadalá; y el campeón de América, Lucas Pratto, son algunos de los que festejaron el título con la bandera nacional.
Para San Andrés de Giles, el éxito de Hernán Caputto trasciende lo deportivo. Es la confirmación de que nuestra ciudad es cuna de profesionales que, con perfil bajo y mucho trabajo, logran liderar proyectos exitosos.
Cabe destacar que Hernán suele retornar a Giles cada vez que su agenda se lo permite. Cada vez que anda por el pueblo visita a sus familiares, amigas y hace su paso por el Club El Frontón, su segunda casa, donde además de encontrarse con el pasado suele fomentar charlas, cursos y hasta aportar en la llegada de nuevas disciplinas.