


Luego del fallecimiento de un joven de 14 años a causa de Hantavirus y de que trascendieran críticas sobre el funcionamiento del Hospital de San Andrés de Giles, las autoridades sanitarias locales ofrecieron una extensa entrevista en Fm Libre para explicar los detalles del caso. Yamila Maccari, Secretaria de Salud, junto a directivos del Hospital San Andrés, se refirieron al tratamiento del paciente antes de su derivación a Pergamino y recalcaron la importancia crucial de la prevención.
Maccari explicó que el adolescente vivía en San Alberto. “Nuestro paciente habitó zona rural como toda su familia, que es una familia que hace muchos años que vive en la zona rural y no tenía antecedentes ni de viajes, ni de pesca en otros lugares, ni de campamentos en otros lugares, otro nexo epidemiológico no se encontró”, afirmó.
La funcionaria destacó que la información clara es fundamental para la comunidad, especialmente para las familias rurales. “Sabemos que lo más importante es que la gente tenga la información clara y certera”, dijo, y señaló que la única medida de prevención es el “saneamiento del territorio, vivir en condiciones sin factores de riesgo”. Detalló que el virus “se inhala y volatiliza con las partículas de tierra”, por lo que la ventilación y la higiene en galpones o lugares cerrados son vitales. “Porque no hay tratamiento y no hay vacuna”, remarcó.
Respecto al foco infeccioso en la zona de La Caracolera, Maccari indicó que se activó un protocolo de colaboración con el propietario del terreno privado. “Desde los primeros momentos que nosotros tomamos contacto con el propietario… el propietario está al tanto de lo que hay que hacer”, explicó, añadiendo que la familia ya comenzó con las tareas de limpieza y desinfección recomendadas. Sin embargo, aclaró la dificultad de identificar roedores infectados: “Nadie te va a poder decir ahí están los infectados… no podés determinar porque no hay estudios para eso. Por eso las medidas son preventivas”.
Sobre el seguimiento de los contactos estrechos de la familia, se explicó que están bajo un aislamiento domiciliario de 45 días, con monitoreo diario, principalmente de fiebre. “El primer síntoma es fiebre”, señalaron. Además, se realiza una serología a mitad del aislamiento para descartar portadores asintomáticos.
Denuncia por presunta mala praxis tras la muerte del adolescente
El caso de Rodrigo Morinigo, el niño de 14 años fallecido hace 10 días luego de haberse contagiado de Hantavirus, llegó a la justicia. Según relataron sus padres, Rodrigo fue atendido primero por guardia en el hospital municipal por un cuadro febril y fue enviado a su casa con indicación de ibuprofeno, a pesar de que, según su padre, arrastraba fiebre desde hacía tres días.
El 31 de diciembre, su padre lo llevó nuevamente al hospital, donde fue atendido por su pediatra de toda la vida. Fue esta profesional quien determinó la gravedad del cuadro, lo internó y, tras descubrir una neumonía grave, ordenó su derivación a Pergamino, donde finalmente falleció.
Una denuncia penal fue presentada por los padres del menor, patrocinados por el abogado Francisco Onetto. La misma se centraría en el delito de mala praxis contra el médico de guardia que lo atendió inicialmente y por negligencia contra los directores del hospital, la secretaria de salud Yamila Maccari y los intendentes Gesualdi y Di Tatta (esta última en funciones interinas al momento de los hechos). El caso está en manos de la UFI 6 del tribunal de Mercedes.