


En la madrugada del sábado, aproximadamente a las 2 de la mañana, una persona forzó una puerta del Club Victoria e ingresó a la cantina del establecimiento. El intruso se llevó un tarro con propinas y, lo que es más doloroso para los responsables del lugar, un celular utilizado para el trabajo y la comunicación del negocio.
El caso quedó en manos de la policía local, pero la pérdida material trasciende el valor económico. El teléfono robado contenía recuerdos personales irremplazables. Julián Barroso, a cargo de la cantina e hijo del recordado Julio “Triste” Barroso, difundió el hecho en redes sociales.
“El celular, además de tener toda nuestra agenda de clientes, redes sociales y billeteras virtuales también tenía un montón de imágenes, mensajes y videos de mi papá, Julio Barroso, el Triste para los amigos. Algo que nunca podremos reemplazar ni recuperar”, relató Barroso en su publicación.
El “Triste” Barroso, fallecido en 2024, era una figura muy querida en la comunidad, lo que añade un peso emocional al delito. En su comunicado, su hijo también informó sobre un cambio de contacto: “Queremos avisar que a nosotros no nos pasó nada, este individuo se metió durante la noche como una rata. El teléfono no se recuperó pero ahora todo queda en manos de la policía. La cantina cambia de número de teléfono, ahora vamos a estar utilizando el número 2325-658347″.
El hecho ha generado una ola de solidaridad entre los vecinos y clientes de la cantina, para difundir el nuevo número de contacto y así no perder el vínculo.
Lamentablemente, hace pocos días también robaron en la Escuela de Educación Especial N° 501 “Hellen Keller”. Según se informó, los delincuentes ingresaron al patio y sustrajeron herramientas y elementos de jardinería que guardaban en un cuartito exterior. Esos elementos son utilizados durante el ciclo lectivo por los alumnos que concurren a la escuela, por lo que el robo afecta directamente el desarrollo de sus actividades educativas.