El pasado sábado, el barrio El Esfuerzo, vivió un festejo distinto. Un festejo que no se midió en cantidad de globos ni en shows, sino en algo mucho más profundo: la certeza de que cuando una comunidad se une con empatía, se logran cosas maravillosas. El Merendero Pies Descalzos celebró el Día de las Infancias con una jornada que superó todas las expectativas.
De ese sueño también nació el grupo Mujeres Esfuerzo, un conjunto de mujeres que, con entrega y creatividad, acompañan cada iniciativa de Sandra. Ellas no esperan, accionan: crean redes, tocan puertas, movilizan contactos y hacen que lo imposible se vuelva posible. Así sucedió con este Día de las Infancias: empezaron desde cero y terminaron creando una fiesta que quedará en la memoria de todos los niños del barrio.
El festejo se levantó con la ayuda de emprendedoras, comercios, instituciones y voluntarios que no dudaron en sumar su granito de arena:
Cada donación, cada gesto, cada minuto compartido se transformó en una cadena de amor que hizo posible este encuentro.
Más que donaciones: comunidad
Merendero Pies Descalzos no cuenta con un espacio físico propio, lo que implica que cada evento, cada merienda y cada encuentro se organiza desde cero. Por eso, ser colaborador significa mucho más que donar: es poner creatividad, tiempo, o simplemente ganas de acompañar.
Este festejo demostró que se puede hacer comunidad desde todos los frentes: el educativo, el profesional, el comercial, el empresarial, y sobre todo, desde lo humano.
Una invitación Abierta
El Día de las Infancias en Pies Descalzos dejó un mensaje claro: juntos, lo imposible se vuelve realidad. Y todavía queda mucho por hacer.
Si querés ser parte de esta comunidad que se construye con empatía, contactalos en @merendero_piesdescalzos. No siempre es necesario dinero: tu tiempo, tu creatividad, tu oficio o tu abrazo también son formas de dar. Porque cuando sembramos desde el corazón, florecen los sueños.