El domingo se llevó a cabo el Ironman 70.3 de Punta del Este, Uruguay. Como lo indica su nombre oficial, son tres disciplinas en las que se recorren 70 millas (113 kilómetros) que se reparten en natación, ciclismo y maratón.
Los más de 1.000 atletas que se apuntaron realizaron 1.9 kilómetros nadando, unos 90 kilómetros en bicicleta y luego 21.1 kilómetros a pie en la competencia organizada por la World Triathlon Corporation.
La fecha de Punta del Este tiene su encanto. No solo por disputarse en uno de los lugares más emblemáticos del verano latinoamericano, sino también, por otorgar 45 boletos al Mundial Ironman que se desarrollará en Marbella a fin de año.
San Andrés de Giles tuvo a su representante en la prestigiosa prueba. El triatleta Alfonso Costanzo no solo dijo presente, sino que se destacó. Tras una gran preparación logró romper sus propios récords para coronar una actuación deslumbrante.
Costanzo fue segundo en su categoría de 35 a 39 años y concluyó 7° en la general. El local realizó el recorrido en 4 horas, 7 minutos y 13 segundos; incluso fue el más rápido de su división arriba de la bicicleta y el tercer mejor argentino ubicado en la prueba total.
La general fue ganada por el uruguayo Federico Scarabino, seguido por el brasileño Fellipe Gomes Santos y el argentino Mateo Bustos. Costanzo con esta gran actuación consiguió el pase al Mundial Ironman.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se dio en el inicio mismo de la competencia cuando previo a la largada se llevó a cabo un minuto de silencio en memoria de Federico Foster.
Cabe recordar que Foster era un atleta argentino que había llegado a Uruguay para participar de esta competencia, pero en una de las jornadas de entrenamiento falleció cuando se encontraba en el agua. La justicia investiga si una moto de agua lo chocó causándole la muerte.
Lo ocurrido generó gran congoja entre los competidores de la misma y quienes fueron sus rivales y compañeros en anteriores ediciones por lo que fue recordado de manera muy importante.