Caso del Hogar: las declaraciones de los testigos

El medio La Libertad, publicó el expediente del sumario iniciado en mayo, a raíz de la denuncia de maltratos presentada por la trabajadora del Hogar Jorge E. Coll, Julieta Pérez. La mujer había alertado que la directora Patricia Rodríguez había encerrado en un depósito a una niña, obligándola a orinar en un balde. Por otro lado, señaló que algunos chicos eran despertados tirándoles agua y que el chofer había participado en sucesos internos de la institución.

Según declaró la denunciante, ella no fue testigo de los hechos de violencia, sino que la información le llegó a través de los testimonios de otros diez empleados municipales.

El medio dirigido por Pablo Mémoli publicó 14 testimonios. Tres de las trabajadoras negaron las palabras de Pérez. Si bien reconocieron que el 9 de julio del 2021 hubo una adolescente encerrada, señalaron que la reclusión se dio para “resguardarla“, dado que había expresado ideas suicidas.

Pese a estos testimonios, la trabajadora del depósito fue muy dura con respecto al trato que le dieron a la chica. En su declaración, sostuvo que la joven fue encerrada “como un animal“. Por otro lado, explicó que no estuvo cuando se dio el encierro, pero que al día siguiente encontró que en la habitación había “un colchón en el piso y un balde color verde con orina que se encontraba volcado en la ropa de la menor“. También dijo que le habían comentado que la Directora le había tirado agua a una chica para que se levantara de la cama.

A esta declaración se le sumó la de otra empleada, que indicó que vio a Rodríguez dirigirse al salón de mujeres y luego salir enojada a una de las niñas. Precisó que en ese momento se acercó hasta la habitación y notó que una cama estaba mojada.

Además, señaló que el ataque de nervios de la joven encerrada empezó a las 14, y que quienes decidieron encerrarla fueron la secretaria de Desarrollo Humano, Julieta Faiad y la directora del Servicio Local, Eugenia Galesio.

Galesio y Faiad aceptaron que estuvieron ese día en el Hogar y que se encargaron de acompañar y contener a la chica. Con respecto al caso del agua, Galesio sostuvo que Rodríguez confesó haberle tirado el líquido luego de haber sido atacada. También señaló que la Directora le anunció que había alertado al Juzgado de esta situación.

El chofer, por su parte rechazó haber participado en sucesos internos del hogar, dado que “para ese fin se encuentra un equipo técnico especializado al efecto“.

El siguiente testimonio que aparece en el expediente es el de la trabajadora social, quien relató que llegó a la institución a las 20 y se encontró con que una adolescente estaba encerrada en la ropería con un ataque de nervios, “rompiendo todo a su paso“. En este sentido, contó que llamó a una ambulancia que trasladó a la joven al hospital, donde quedó internada. Coincidió en sostener no haber atestiguado hechos de violencia y marcó que hay una relación laboral muy conflictiva entre Pérez y Rodríguez.

La declaración de Patricia Rodríguez

La mujer contó que esa mañana, la joven se levantó angustiada, con el deseo de ir al cementerio para llevarle una cruz a una amiga. Como no pudo ir, dado que el lugar estaba cerrado, automáticamente entró en crisis.

Durante el almuerzo, volvió a enojarse luego de que le dijeran que “no podía repetir por tercera vez asado con grasa“, dado que debía respetar una dieta prescripta por una nutricionista, “para prevenir un pico glucémico por la ingesta de harinas y demasiados alimentos, lo que podría derivar en una internación poniendo en riesgo su vida“.

Según el relato de Rodríguez, tanto Galesio como Faiad quisieron contener a la chica, pero ella empezó a golpear su cabeza contra el piso, a arrastrarse y gritar que le pegaban, “con delirios mezclados con risas“.

En ese momento intervengo y comienzo hacer chistes con ella, reírnos y jugar, consigo que se calme, mientras accede a sentarse en el suelo y mirarnos“- expresó la Directora – “Decido llamar a su psiquiatra tratante, quien solicita hacer una videollamada con la joven pero esta se niega, entonces la psiquiatra infantojuvenil nos da un turno para la semana siguiente“.

Como no lograban calmarla, llamaron a la guardia del Juzgado de Familia Nº 1: “se obtiene como respuesta que la contengamos ya que era fin de semana y no iba salir traslado a ningún otro lugar acorde, que esto llevaría tiempo ya que la niña no tenía obra social“.

Junto a Galesio y Faiad, optaron por llevarla a un lugar donde haya mayor privacidad. Rodríguez afirma que ofrecieron armar una cama, pero como la niña no quería, trasladaron un colchón, almohadas, juegos de cartas, y papel para escribir y dibujar. Antes de ingresarla, sacaron todo lo que pudiera utilizar para lastimarse.

En este punto, la mujer informa que al día siguiente, la adolescente no quería tomar la medicación y amenazaba con agredir a la operadora a cargo, porque “ella quería una familia y no quería vivir más en el hogar“. Por último, comentó que a las 18 la chica fue trasladada al Hospital, luego de que rompiera un vidrio y amenaza con lastimarse.

En cuanto al episodio del agua, contó que había una niña que golpeaba a las empleadas del Hogar. Cuando quiso hablar con ella, la chica intentó pegarle una patada en el abdomen, donde Rodríguez había sido operada poco tiempo antes: “mi primera reacción instintiva a modo de protección fue arrojar una taza plástica con agua que se encontraba en la mesita de luz sobre la cama de la joven buscando que la misma reaccione y cese con su agresión física y verbal“.

Rodríguez señaló que llamó a la Jueza de Familia del juzgado N°2 para informarle del hecho y solicitarle una audiencia para que escuchara a la joven, ya que “hace mucho tiempo venía sosteniendo conductas de este tipo, de agresión, depresión“.

Antes de concluir, precisó que le pidió a una trabajadora que redacte un informe para los organismos intervenientes y que ya se pidieron disculpas mutuamente con la niña. Por último, dijo que el hecho nunca se negó y que jamás se dio la orden de despertar a alguien con agua.

Todos los testimonios coincidieron en que el chofer nunca intervino en los eventos ocurridos dentro del hogar.

Cómo sigue el proceso

El sumario está en manos del asesor letrado, Leandro Zanella. Para dictar sentencia, deberá aguardar la llegada de los informes de los Juzgados de Familia. Se espera que el veredicto se de a mediados de septiembre.