Emotivo acto en la Posta de Figueroa por el Día de la Soberanía Nacional

El sábado se descubrieron las placas que reconocen al lugar como Monumento Histórico Nacional

Integrantes del Instituto Juan Manuel de Rosas de Mercedes, presentes en el acto de la Posta de Figueroa

En el día de la Soberanía Nacional autoridades locales y vecinos se acercaron a la Posta de Figueroa para participar del emotivo acto que reconoció al lugar como Monumento Histórico Nacional.  La hacienda “La Merced”, cerca de Azcuénaga, es una de las casas más antiguas de la provincia y un lugar sumamente significativo dentro de la historia de nuestro país.

Por la casa de los Figueroa pasaron figuras como José María Paz, Estanislao López, Ángel Pacheco, Juan Lavalle y Juan Manuel de Rosas, protagonistas de la historia argentina. En 1834 el Restaurador se reunió allí con Facundo Quiroga, y escribió la conocida “Carta de la Hacienda de Figueroa” que fue encontrada entre las ropas de Quiroga cuando lo asesinaron en Barranca Yaco.

En una jornada soleada en la Posta de Figueroa se representó la batalla de la Vuelta de Obligado con un grupo de personas vestidas con el uniforme de la Confederación Argentina que al grito de ¡Viva La Patria! recordaron la valentía de las tropas nacionales que resistieron e impidieron la invasión del ejército anglo-francés en 1845.

En el acto estuvo presente la Secretaria de Patrimonio Cultural de la Nación Valeria González y el arquitecto Carlos Moreno de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos. Destacaron la importancia de esta casa en el contexto histórico nacional, regional y local. “Nombres como Facundo Quiroga o Juan Manuel de Rosas nos evocan a los argentinos contenidos absolutamente relevantes en lo político y en lo cultural. En lo político, la centralidad de nuestra constitución pero también en lo cultural la legitimación de todas nuestras expresiones populares”, sostuvo González.

Por su parte, Moreno explicó que la hacienda La Merced de la familia Figueroa es una de las casas más antiguas de la provincia, que conserva los rasgos de lo que era una casa colonial, pero que lo más importante no es la construcción, sino el mensaje que tiene la casa:

“un mensaje espiritual que nos viene del pasado y que necesitamos conservarlo para tener raíces en un mundo y en una época donde los vientos soplan muy fuertes y las copas se vuelan. Nos hace falta tener raíces en nuestro suelo, raíces argentinas. Esta casa, más allá de que es sencilla, expresa lo que era nuestro campo, nuestra sociedad en el siglo XVIII”.

Encontranos en