Matías Roda y Lautaro Argañaraz, las promesas del fútbol gilense

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Actualmente, San Andrés de Giles tiene dos representantes futbolísticos jugando en primera divisón. Ambos se desenvuelven en el exterior: Jonathan Pacheco está en el Diriangen Futbol Club de Nicaragua y Jonatan “Topo” Duche forma parte de la plantilla del Aragua FC de Venezuela.

Sin embargo, no son los únicos que compiten a primer nivel. Matías Roda (14) y Lautaro Argañaraz (16), se encuentran en las inferiores de Ferro y Sarmiento de Junín, y al igual que Pacheco y Duche, sueñan con poder vivir del fútbol.

La historia de Matías

Matías no había terminado el jardín de infantes, que empezó a entrenar con El Frontón. Luego jugaría en Cucullú, Santa Elena de Luján y Quilmes de Mercedes. Siempre tuvo claro que quería jugar al fútbol, incluso cuando le dijeron que no iba a poder hacerlo.

En 2018, San Lorenzo hizo una prueba en el club del Camino de las Tropas. Apenas empezó el partido, los entrenadores pusieron sus ojos sobre el delantero gilense. Si bien lo veían con condiciones, consideraron que no estaba en buen estado físico. “Me dijeron que yo tenía mucho potencial, pero que en cancha de once no iba a rendir. Eso me hizo ponerme las pilas” cuenta Matías a Infociudad.

A partir de ese momento, intensificó los entrenamientos: se pasó todo el verano corriendo y nadando. Un año más tarde, se volvería a hacer otra prueba en El Frontón, pero esta vez organizada por Ferro. El verdolaga, encontró un Matías totalmente distinto. El delantero llegaba a la prueba con más de 50 goles, en menos de 30 partidos, por lo que en seguida se preocuparon por ficharlo.

Ese año también hizo una prueba Vélez. Al igual que su acérrimo rival, quizo fichar a Roda. Sin embargo, el futbolista ya había arreglado con el club de Caballito, por lo que no pudo sumarse a la institución de Liniers.

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Matías juega de nueve, pero reconoce que no le gusta pelear mano a mano con los centrales

La llegada a Ferro, hizo que tuviera que mudarse a la pensión del club, y convivir con otros chicos del interior. “Es una vida distinta a la que tenía en Giles. Allá por ahí estaba con mis amigos, acá estoy lejos de ellos y de mi familia. Cuando vine, me costó bastante adaptarme. Los primeros tres días se me hicieron eternos.” expresa.

Pese a esto, decidió continuar y ni siquiera la pandemia lo frenó. Cuando volvió a Giles, siguió entrenando. Todas las mañanas corría por el Barrio Bicentenario, para no perder estado físico. “El motor fue el deseo de llegar a primera, de poder jugar al fútbol” sentencia.

En este sentido, al momento de cerrar la entrevista, Matías concluye: “es muy importante la disciplina, porque si no tenés disciplina no llegás a primera, por más bueno que seas. Tenés que comportarte como jugas, si sos un crack adentro de la cancha, tenés que ser un crack afuera“.

Lautaro Argañaraz: de los guantes a la delantera 

Lautaro nació en Glew, partido de Almirante Brown. Cuando comenzó, hacía fútbol cinco y jugaba de arquero en Defensores de Glew. A los nueve años, se mudó junto a su familia a Villa Espil y abandonó los guantes, para pasar a jugar de delantero.

Al llegar a Giles, jugó para Apolo y El Frontón, hasta que en 2016 un ojeador lo llevó a Vélez. Luego de probarlo, en El Fortín le pidieron que se quedara. Al poco tiempo jugó contra Boca y River y cerró el año metiendo tres goles.

En febrero del 2017, su categoría se coronó campeona en un torneo marplatense y se quedó con el campeonato de ese año, sin perder ni un solo partido. En esa temporada, Lautaro anotó ocho goles. Este triunfo los hizo acreedores de un viaje a Paraguay, para disputar un torneo organizado por la Conmebol.  “Había equipos como la U de Chile e Internacional de Brasil. Llegamos a semis y nos tocó contra el Inter de Porto Alegre” relata Argañaraz.

Pese a que perdieron con los brasileros por dos tantos contra uno, recuerda la experiencia con alegría: “fue totalmente distinto, me sentía un profesional de todos las formas. Es otro nivel de competición, son equipos extranjeros y con un nivel alto como es el fútbol de Brasil. Fue una experiencia única y me tocó vivirla a mí. Por suerte teníamos un enorme plantel y siempre dimos competencia“.

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Lautaro defendiendo los colores de Sarmiento

En 2019 pasaría a jugar en Banfield, para luego recalar en Sarmiento de Junín. Con respecto a la posibilidad de jugar en primera, comenta: “Está cerca y a la vez no. Yo creo que estés en inferiores o no, ya sos relativamente un jugar profesional en todo aspecto. Un claro ejemplo son los chicos de Boca, o lo de Leo Díaz en River. Hay que estar preparados porque las oportunidades llegan tarde o temprano“. En este sentido, agrega: “hace dos meses un chico estaba en reserva y ayer metió un gol en el último minuto que le dió tres puntos al verde

La peculiaridad del caso de Matías y Lautaro, es que no sólo ambos jugaron en El Frontón, sino que además fueron vecinos. Al momento de hablar sobre el pibe de Sarmiento, el jugador de Ferro sostiene: “es una bestia ese chico. Está re loco, no te puedo explicar cómo juega“.

Argañaraz vive en la pensión del club y vuelve a Giles solo los fines de semana. Al igual que Roda, concluye la entrevista marcando que para llegar a primera, hace falta algo más que talento: “yo creo que la clave es el profesionalismo, la conducta y las ganas“.

 

 

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