“No me Olvides”, el crematorio de mascotas gilense

anuncio infociudad frigorifico costanzo

En el epílogo de los años noventa, la familia Commeres decidió vender su cochería para abrir el primer crematorio de San Andrés de Giles. “En ese momento, no se hablaba mucho del tema. Todos le decían a mi padre ‘Carlos vos estas loco’” cuenta Juan Commeres. “La gente no sabía mucho sobre lo que era la cremación. Por ahí pensaban que era algo morboso, o se dejaban llevar por cosas que le contaron“.

Pese a las advertencias de sus conocidos, la familia igualmente decidió apostar por reinventarse, y en el año 2000 inauguró el nuevo emprendimiento, a metros del Cementerio Norte. Con el tiempo, comprobaron que habían tomado la decisión correcta y comenzaron a trabajar con familias no solo de Giles, sino también de toda la región.

En la misma línea, en el 2016, junto a Daniela Martini se propusieron un nuevo objetivo, tal vez más arriesgado que el anterior: abrir “No me Olvides“, un crematorio para mascotas. “Al principio parecía algo difícil de realizar” relata Stella Cousse, madre de Juan. “Igualmente decidimos emprender. Primero fuimos al municipio, luego tuvimos que esperar a que nos aprobaran en el Concejo Deliberante, y cuando tuvimos todas las habilitaciones, pudimos abrir“.

A partir de ese momento, comenzaron con la construcción de otro edificio, utilizado específicamente para la cremación de animales domésticos. “No fue algo redituable al corto plazo, llevó mucho esfuerzo” explica Juan. “Nosotros trabajamos con máquinas que tienen precio dólar, entonces al principio costó bastante“. Pese a esta situación, de a poco pudieron empezar a trabajar, y al igual que con el crematorio para personas, empezaron a a llegar clientes de toda la zona.

El cuidado de los animales

En el último tiempo, se ha intensificado la protección de los animales. En este sentido, han cobrado relevancia las prepagas para animales domésticos, las guarderías, los petshops, y todo tipo de emprendimientos que apuntan a mejorar el confort de las mascotas. A la par, los dueños también empezaron a preocuparse por el cuerpo del animal después de su muerte. Aquí fue donde empezaron a cobrar relevancia los cementerios y crematorios para mascotas.

A la gente le gusta venir a ver las instalaciones antes de contratar nuestro servicio, para ver el trato que va a tener el animal. Es entendible porque es algo nuevo” sostiene Juan. Su madre, por su parte, agrega: “cuando vienen, siempre aclaramos que no usamos el crematorio para humanos, para cremar mascotas. Son distintos“. Por otro lado, comenta: “esto está bueno porque la mascota es un integrante más de la familia, es un ser viviente que merece atención como todos“.

El éxito de persistir

A lo largo de los últimos 22 años, miles de emprendimientos han empezado y fracasado. Sin embargo, primero el crematorio para humanos, y luego “No me Olvides” han logrado resistir los diferentes embates económicos. Según Juan, para esto fueron claves los clientes: “nosotros no hacemos propaganda, la propaganda es la gente. Vos a la gente la tenés que tratar bien, con respeto, más en este rubro. No atendemos a la gente como si fueran solamente un número“.

Stella coincide con Juan, y relata: “una vez tuvimos un cliente de San Isidro, que ya había cremado a una mascota en otro crematorio, en el que habían sido muy fríos con él. Cuando perdió a otro animal, vino con nosotros, y agradeció el trato. Las personas que contratan nuestros servicios perdieron un ser querido, entonces vos tenés que tener delicadeza con esa persona“.

El hecho de tener estos reparos a la hora de trabajar, llevó a que lograran establecer una relación afectuosa con muchos de quienes en principio sólo se habían acercado para contratar un servicio. “Tenemos gente que nos ha agradecido eternamente, que vinieron con dolor, llorando, y que se fueron con una sonrisa. De hecho, quedamos en contacto, hablamos” precisa Juan.

La visión de la muerte

El hecho de estar en contacto todo el tiempo con la muerte, ha llevado a que la familia tenga una visión particular sobre el tema: “ves la vida de otra manera. Siempre le encontrás el lado positivo. Además, nosotros estamos preparados para esto” comenta Juan. Stella, por otro lado, sostiene: “yo siento que cuando cremamos, liberamos del dolor a la familia. Aparte creo que es algo natural, que venimos al mundo para transitar. Trabajás con el dolor, pero cuando llegás a tu casa dejás el dolor y tenés tu vida. Si vos hacés las cosas bien, te olvidás del dolor. Sino, te sigue“.

La responsabilidad con la que se han manejado a lo largo de las últimas dos décadas, hizo que el dolor no los siguiera y pudieran mantenerse a disposición de los vecinos. De esta manera, ya han superado los cuarenta años, teniendo como base la innovación y el esfuerzo.


Contacto:

Teléfonos: 2325 – 688934 y 2325 – 567601

Escruche a plena luz del día: la pista que sigue la Policía

Encontranos en

anuncio infociudad frigorifico costanzo