La Escuela Técnica se prepara para competir en el autódromo Gálvez

En 2017, la Escuela Técnica empezó a trabajar en el proyecto de montar un auto eléctrico. “Desde ese año venimos trabajando de manera sostenida pensando en el desafío Eco” detalla el profesor Santiago Spinelli.

El Desafío Eco es una competencia en la que alumnos de todo el país corren con autos eléctricos, diseñados por ellos mismos. Desde que se logró concretar el proyecto inicial del 2017, los estudiantes de la escuela técnica local participaron activamente. Tal es así, que en 2019 lograron quedarse con un subcampeonato nacional, luego de competir con otras 100 instituciones educativas.

Para poder participar en el Desafío Eco, hay que pagar una tasa de inscripción. Gracias a los resultados obtenidos, los representantes gilenses habían sido becados para participar en 2020. Sin embargo, la pandemia dio por tierra con toda posibilidad de volver a las pistas.

Este año parecía como el indicado para volver a prender los motores, pero nuevamente, el panorama es incierto. Según detalla Spinelli, se está evaluando la posibilidad de competir en diciembre en un emblema del automovilismo argentino: el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.

A raíz de la crisis epidemiológica, desde la organización del Desafío Eco permitieron competir con autos usados anteriormente. Es que el sistema de burbujas, mediante el cual la presencialidad se va intercalando por semanas, hace que todo se retrase un poco más, dificultando la posibilidad de empezar de cero.

Lo que estamos haciendo ahora es un replanteo del auto” comenta el profesor. “El equipo está conociendo el auto, ya pensando en la carrera de diciembre“. En el caso de que se realice el evento, el plantel gilense estará conformado por tres pilotos y tres mecánicos.  “Es una organización como las carreras de verdad, como las de Turismo Carretera o TC 2000, donde los chicos tienen que trabajar como equipo“.

Aixa es alumna de 6° electromecánica. Con respecto al proyecto, opina: “recién estamos en el comienzo, hay que ver como sigue más adelante, pero la verdad es que se siente bien participar“. Joaquín Barrera, estudiante del mismo curso, agrega: “el profesor nos planteó este año participar. Es una experiencia que nos puede servir para los próximos años“.

En la misma línea, Spinelli explica: “esto es una salida laboral, porque los autos van a empezar a ser eléctricos y hay que conocer toda esta nueva tecnología“. En cuanto a la carrera, detalla: “es una carrera de estrategia, porque tienen que tratar de hacer que el auto dure equis cantidad de tiempo sin recargar la batería, entonces tenés que ir fuerte pero a la vez no consumir energía. Por eso hay que sentarse y armar un buen plan de estrategia“.

La planificación será vital a la hora de competir, ya que mientras la carga de las baterías aseguran tener el motor en marcha durante 120 minutos, la carrera dura dos horas y media: “ahí hay un plus que hay que ver de dónde lo sacás. Eso es lo que se trabaja en la estrategia. Es una carrera con un cambio de pilotos, con clasificación y varias disciplinas en las que tenés que cuidar las baterías para poder llegar“.

Antes de finalizar la entrevista, Santiago concluye: “esperemos que para diciembre la situación merme un poco y se pueda volver a competir, más que nada porque es un trabajo integrador de todas las disciplinas. En Lengua y Literatura los chicos leen el reglamento, en Matemática hacen cálculos y en Educación Física, por ejemplo, practican movilidad del cuerpo para poder estar ahí en el auto“.

 

 

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