Cualquiera que camine al atardecer por los alrededores de la Plaza San Martín puede evidenciar un espectáculo muy particular: decenas de estorninos vuelan, casi como exhibiéndose ante el resto de los vecinos, con maniobras rápidas y circulares.¿Por qué ocurre esto?Según el diario El País, cuando disminuye la temperatura, las aves se apiñan para mantener el calor. Sin embargo, si se permanecieran así de estáticas, serían presa fácil para los depredadores. Por este motivo, emprenden vuelos con formas de remolinos, con el fin de crear una confusión que evite que sean atrapados.Lo particular de este accionar es que se da de manera totalmente coordinada. Todos los estorninos vuelan al mismo ritmo, siguiendo los movimientos de los siete pájaros que lo rodean.Pero si bien estos vuelos son atractivos y llamativos, tienen como contrapartida un problema: la emisión de materia fecal de los pájaros.Esta misma situación se da en Roma. En algunos barrios los característicos balcones se convierten incluso en áreas no transitables. Además, los agricultores de la capital italiana y alrededores ya se quejan por daños en sus campos, mientras que en la ciudad las masas de excrementos se convierten en un obstáculo para el tránsitoSe trata de una problemática a la que no se ha encontrado solución. Se han aplicado láseres, halcones y sirenas, pero nada parece detener el bombardeo aviar. Lo cierto es que la falta de árboles y la eliminación de espacios verdes aparecen como posibles protagonistas.