


Sobre el significado de esta obra, la artista cuenta que es una forma de agradecer: “Agradezco sentirme femeninamente poderosa, y haber podido recuperar este don de la creación, mi tesoro, que creía perdido”. Este corsé que Monica creó representa su soporte, aquello que siempre la sostiene.“Cuando termine la secundaria me fui a Buenos Aires a estudiar Bellas Artes y en ese momento trabajaba y estaba dedicada a esto, pero después por cosas de la vida lo fui relegando, y hasta me cuestionaba si realmente tenía esa vocación. De golpe volvió con mucha más fuerza que antes”, detalla.Sobre la exposición de su obra en Giles, y la distribución de sus banners en distintos puntos de la ciudad, Monica asegura que es su “granito de arena” para poner en valor lo femenino, para que quien lo vea pueda sentir una duda, una inquietud, y lo lleve a cuestionarse en esta fecha tan especial el rol de las mujeres.