


Hoy la artista local se reencontró con el lápiz y las acuarelas: “Estoy explorando el mundo de crear personajes, me gusta el misterio, los secretos que les puedo llegar a dar. Que quien mire al personaje se imagine todo un mundo y quiera saber sobre él. Despertar eso en la gente me encanta”. Ana confiesa que sueña con trabajar en un editorial e ilustrar cuentos, aunque su trabajo actual no está muy alejado de crear mundos de fantasía.Es diseñadora de la marca de ropa Grisino y temporada tras temporada se sumerge en el mundo de los niños y niñas. “Inventamos nuevos personajes, desde monstruos hasta super héroes, unicornios, robots y miles más. Siempre le inventamos una historia diferente. Ese proceso creativo me encanta. Siempre pongo de excusas que miro muchos dibujos animados por mi laburo, porque tengo que saber qué es lo que miran, pero la realidad es que me encanta”, admite entre risas y dice que en ese sentido no creció tanto.En noviembre del año pasado pintó el mural en reconocimiento a los trabajadores de la salud en el Complejo Museográfico. Al principio dudó porque nunca había hecho un dibujo de ese tamaño, pero confiesa que ama los desafíos y por terminó aceptando. “Salió todo bien gracias a la gran colaboración de Carla Romano, que me enseñó mucho y fue un placer trabajar con ella. Después de eso me llegaron varias propuestas para hacer murales. Ojalá se dé. Y ojalá sigan llegando propuestas porque realmente me fascinó”, concluye la artista gilense.