Agustín Costamagna hace mucho tiempo que quería escribir. Nacido en San Andrés de Giles, dejó el pueblo para estudiar periodismo y si bien publicaba en algunas páginas de deportes, cada vez tenía más ganas de dar un mensaje propio. “Se me ocurrían muchas historias, cuentos y tenía ganas de expresarlo, pero nunca llegaba a plasmarlo ni a mostrárselo a nadie”.Un buen día se animó y nació @uncuentoysigo, la cuenta de Instagram en la que publica sus propios relatos y cuentos cortos y que tiene casi 10 mil seguidores. Al principio no publicaba su nombre ni fotos suyas. “No quería que se sepa quién era, me daba vergüenza, ese miedo tonto a que al otro no le guste lo que uno hace”, confiesa Agustín, quien ahora asegura que “cualquier persona con alguna ambición artística, que crea que eso le gusta y puede gustarle a alguien más, lo tiene que hacer sin miedo a recibir una mala critica, después de todo uno va aprendiendo”.Con el tiempo se fue soltando, y los relatos comenzaron a fluir: “Yo fui tomando confianza, la página fue creciendo, hubo mucha gente que le gustó y me apoyó”. Además, sus palabras trascendieron las pantallas y llegaron hasta la editorial Dunken que publicó “Colina del diablo”, uno de sus cuentos de su instagram en un compilado junto a otros escritores. “Fue algo hermoso que no me esperaba, nunca creí que iba a abrir un libro y encontrar un cuento mío con mi nombre”, asegura.En plena época de la inmediatez, Agustín encontró en las redes sociales la herramienta perfecta para compartir sus escritos: “quería trasmitir algo que sea simple, conciso, que no lleve mucho tiempo pero que a la vez tenga argumento y sea entretenido”. Admite que fue dificil conjugar todo eso, pero Instagram fue el medio ideal para dar a conocer su mensaje.Como su nombre lo indica @uncuentoysigo es un momento de ficción al pasar. “Mi idea es que si estás trabajando, tenes cinco minutos libres mirando Instagram, te encuentres con un cuento, lo lees en 1 minuto y medio y seguís”, explica. Su objetivo no solo fue captar lectores, sino llamar la atención de aquellos que no se acercan a los libros ni se sientan a leer en sus casas. “Por eso me pone contento cuando la gente me escribe: no soy de leer, pero me enganche con tus cuentos. Es un premio que me digan eso porque es lo que yo estaba buscando”, señala.El año pasado Agustín también llegó a la radio y por primera vez exploró al máximo su profesión de comunicador. “Fue una grata sorpresa que la gente de Radio Voces me ofreciera un espacio semanal y me diera total libertad para hacer el programa que quisiera y así surgió Erase Una Vez”. En ese espacio, fue el encargado de la conducción, la producción y la edición. “Ahí pude hacer entrevistas, toque temas de actualidad, de historia, de literatura y creo que salió un ciclo muy lindo de 15 programas que espero que este año vuelva al aire”, afirma.Agustín habla de su cuenta de Instagram y enseguida dice que la quiere mucho. Es ahí donde quedan sus ideas, sus emociones y cada historia que se le ocurre. Se reconoce un afortunado por el diálogo que mantiene con sus lectores, quienes lo acompañan y le cuentan qué les gusta más y qué no.Desde que comenzó este camino, le pasaron muchas cosas lindas, por eso entiende a la literatura como una forma de acercarse a los demás: “Durante mucho tiempo hubo escritores que hicieron creer que hablar dificil con palabras que después había que ir a buscarlas a un diccionario era sinónimo de ser buen escritor y creo que es una mentira grande como una casa, es muy fácil hablar dificil sin decir nada, por eso creo que es mucho más valorable hablar simple y dar un lindo mensaje”.