A raíz de las altas temperaturas, el Servicio Meteorológico Nacional declaró el Alerta Violeta y aconsejó tomar medidas preventivas para no sufrir golpes de calor.Desde la OMS, recomiendan mantener el cuerpo hidratado, bebiendo agua aunque no se tenga sed. La organización señala que es preciso no consumir alcohol y evitar el exceso de de cafeína y azúcar. También es recomendable evitar los alimentos ricos en proteínas.En el caso de tomar medicación, se torna necesario consultar con nuestro médico si el tratamiento afecta a la termorregulación del cuerpo y al equilibrio de líquidos.Ante síntomas como mareos, debilidad o ansiedad, y dolor de cabeza, la OMS aconseja desplazarse a un lugar fresco, beber agua y medir nuestra temperatura corporal. También es beneficioso consumir bebidas con electrolitos, como Gatorade.Si ocurre una descompensación, la institución señala que habrá que llamar inmediatamente a un médico o a una ambulancia. “Mientras espera ayuda, desplace a la persona a un lugar fresco, colóquela en posición horizontal y eleve las piernas y las caderas, retire la ropa e inicie el enfriamiento externo“. Para esto, la organización sugiere colocar geles refrigerantes en el cuello, las axilas y la ingle, abanicando continuamente y rociando la piel con agua a una temperatura entre 25 °C y 30 °C. Además, advierte que no hay que medicarse ni con aspirinas ni paracetamol.La exposición al solAl momento de salir al aire libre, se recomienda evitar exponerse en las horas centrales del día, que van desde las diez de la mañana a las cuatro de la tarde. También se aconseja refugiarse en las sombras, pero teniendo en cuenta que no todos los árboles son capaces de protegernos de la radiación solar.Además, para evitar dañar la piel, habrá que usar prendas que nos cubran la mayor cantidad de cuerpo posible y sombreros capaces de cuidar nuestros rostro, cuello y visión. El protector solar se vuelve un aliado vital. La OMS declara que es necesario utilizar aquellos que tengan un factor de protección igual o mayor a 30.Es crucial evitar exponernos a los rayos ultravioleta. La consecuencias a largo plazo pueden incluir manchas, flacidez, envejecimiento prematuro y cáncer de piel.