Europa fue invadida por una segunda ola de casos de Coronavirus. Con 2.176.089 positivos, España es el noveno país con más contagios en el mundo. Ayer se confirmaron 195 fallecimientos y el martes otros 408. En total hay 52.878 víctimas fatales.Producto del recrudecimiento de la crisis sanitaria, el gobierno español aprobó el “Estado de alarma” que implica una restricción horaria entre las 23 y las seis de la mañana. “Es incertidumbre todo el tiempo. Angustia mucho no tener las libertades que teníamos antes, y más siendo mi primer año acá que es el más importante para conocer lugares, gente y poder sentirte un poquito más parte del lugar” opina Victoria Racca, vecina gilense que desde hace un año vive en la capital de Cataluña. “No se puede salir de Barcelona a menos que sea por trabajo y tengas justificativo“.Durante los fines de semana, las salidas están totalmente vedadas. La misma medida se tomó durante la primera ola de contagios, imponiendo multas que podían ir de los 300 a los 1000 euros. “La verdad es que se respeta bastante la restricción horaria” explica la vecina gilense.El incremento de los contagios llevó a aplicar nuevas medidas preventivas en el ámbito laboral. La inmobiliaria en la que trabaja Victoria no fue la excepción: “Seguimos yendo a la oficina y hacemos visitas. Pero por las últimas medidas no estamos pudiendo trabajar los sábados, ya que sólo está permitido que abran los negocios esenciales“.Si bien las nuevas políticas fueron muy duras, fueron acatadas por muchos: “La gran mayoría respetó la restricción. Los abuelos a raja tabla, los adultos casi todos y como en casi todos lados, se ve que los jóvenes y adolescentes son los más rebeldes y no lo respetan tanto“.En diciembre empezó la campaña de vacunación. Los hospitales fueron dotados con la vacuna de Pfizer y en total ya lograron inmunizar al 1% de la población. Además, hoy llegaron desde Estados Unidos casi 36 mil dosis de Moderna.Ahora solo resta a esperar que todas las iniciativas aplicadas surjan efecto, disminuya la curva de contagios y se evite una tercera ola. Durante la primera, los hospitales se vieron saturados. Actualmente, el 25% de las camas del país están ocupadas. La responsabilidad ciudadana, las políticas acordes y la confianza en la ciencia aparecen como los tres pilares capaces evitar una nueva saturación del sistema.