12 horas de radio en vivo para entretener en cuarentena

El coronavirus nos obligó a cambiar, en un abrir y cerrar de ojos nos tuvimos que acostumbrar a quedarnos en casa, con todo lo que significa. Porque la cuarentena no es igual para todos. Claro, hay formas y formas de pasar estos días de pandemia.

Están los que la comparten en familia sin preocupaciones, pero también los que se las están rebuscando para llegar a fin de mes ante la imposibilidad de trabajar. Hay abuelos que están con sus nietos y otros que pasan sus días en una soledad que se profundizó. La cuarentena no es la misma con ambientes grandes y amplios, que en una casa de escuetas dimensiones.

La compañía y el apoyo del otro mutó a un formato virtual. Para estar cerca, ya no basta con una visita y una ronda de mates, ahora lo más común es compartir ese rato pero a través de la tecnología. Una llamada, videoconferencias o hasta la navegación en las redes nos dan cercanía. En este último grupo, la radio tomó un valor particular.

La FM siempre se entendió como un servicio, decir que es una “compañía” es parte del slogan de todos los medios, y a ciencia cierta, es así. Porque la radio es el medio más cercano con el vecino, donde el contacto directo hace que la brecha que los separa se achique al punto que la sensación de estar ahí, del otro lado, sea un sentir real.

Marcelo Ríos es uno de esos comunicadores populares que entendió a la pandemia como una oportunidad para estar más cerca aún de sus oyentes. “Un día me quedé más de lo normal, fueron algunas horas, estaba enojado porque veía mucha gente en la calle, y la gente se quedó, encendimos el vivo de Facebook y explotó” cuenta el director de FM Eclipse 93.5 MHz.

La relación de Marcelo con los medios se remonta a los 90´ cuando con amigos comenzaron a transmitir las carreras de TC Regional por FM Vall. “Empezamos con Ariel Ifrán, Anibal Gauna y Juano Stupiello, todos sabían más o menos lo que querían hacer, a mi me quedó relatar y de cara rota empecé, fueron varios años, terminé relatando fútbol y hasta para una radio de San Antonio de Areco” detalla Ríos sobre sus inicios.

La vuelta de la vida lo alejó de los medios hasta que en 2013 la llama se volvió a encender. En FM Kaos, una radio de música tropical que hizo aire en Giles, empezó un programa nocturno que fue un éxito. “Teníamos mucha gente escuchando, cuando cumplimos 50 programas le dijimos que íbamos a terminar la edición cuando llegue el ultimo mensaje, y nos fuimos de madrugada” recuerda entre risas.

En 2015 y junto a su amigo Fernando Britos, decidió montar su sueño: FM Eclipse. Donde funcionaba un cuartito de su propia casa armó un estudio radial que fue avanzando con el paso del tiempo. Todo comenzó como una radio de barrio y ahora su alcance se expandió por todo el partido.

“Mi idea era hacer una radio tropical pero la gente nos fue haciendo cambiar. Entonces empezamos a poner todo tipo de música, algunas noticias y un estilo solidario. En 5 años hicimos más de 50 campañas solidarias, desde ayudas por techos que se volaron, inundaciones, operaciones y hasta le festejamos el cumpleaños de 15 a una oyente” cuenta Marcelo.

La llegada del coronavirus obligó un replanteo de FM Eclipse. Marcelo tuvo que prescindir de una buena parte de sus compañeros de trabajo que ahora están en sus casas y así la programación cambió. “Hoy estoy cómo mínimo 9 horas y llegué a estar 12 horas, mis días son en la radio, no me canso, siento que tengo que estar porque la gente lo necesita. Nosotros le pedimos que se queden en casa, y como la radio es un servicio, el mio es hacerles compañía” agrega.

Sin embargo, FM Eclipse no se olvidó de la solidaridad. Una oyente se ofreció para confeccionar barbijos, otros se sumaron donando tela y en 20 días ya fabricaron más de 600 que fueron distribuidos en trabajadores y escuchas de la radio. Un gesto que deja en evidencia el sentido de pertenencia que generó el medio.

“No se si me imaginé esto. Creo que la gente se suma porque lo que hacemos está hecho con respeto y humildad. Nosotros no decimos malas palabras, llevamos alegría todos los días y le damos a la gente lo que quiere escuchar, yo no me voy hasta pasar el último tema que me piden” concluye Marcelo Ríos.

Poner la 93.5 y que del otro lado no esté el bozarrón del “cabezón”, como le dicen sus conocidos, es muy extraño. En tiempos de coronavirus, la programación de la radio más joven de la ciudad es un encuentro entre amigos que desde sus casas comparten sus vivencias, preocupaciones y sus gustos musicales al compás de su director. Una radio, un servicio.

 

 

La variante Delta circuló por San Andrés de Giles

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