¿A dónde fueron las piezas de bronce de la Plaza San Martín?

El monumento tenía dos listones de bronce. Sin embargo, en su lugar hoy solo quedan cuatro orificios.

Esta mañana, un ciclista alertó que en el Monumento a la Libertad robaron piezas de bronce. Ante esta denuncia, Infociudad investigó qué elementos se sustrajeron y en qué fecha.

En 2018, la página de Facebook “Giles Retro“, publicó una foto antigua del monumento. Allí se observa que los laureles del monumento rodeaban a dos listones de bronce, que no aparecen en la fotografía compartida por el ciclista. Pero ¿Cuándo fue el robo?

monumento a la libertad plaza san martin

En diálogo con Infociudad, Ceferino Gallo, coordinador de Patrimonio Cultural, explicó que estas piezas desaparecieron entre los años 2000 y 2001: “fue en el furor del bronce. Robaban placas de todos lados para vender“. En la misma línea, explicó que no solo faltan los listones, sino que además fueron sustraídos unos rosetones que también adornaban el monumento. Según detalló Gallo, en el Cementerio Norte se dio una situación similar. Ni siquiera los muertos pudieron escapar de los ladrones.

Y si bien parece algo increíble, esto se ha repetido en diversos puntos del país. Sin ir más lejos, en junio atraparon a cuatro sujetos luego de que robaran más de 50 kilos de placas y cruces de bronce en el cementerio de la Chacarita; el mismo mes, en el departamento cordobés de San Justo, detuvieron a tres sospechosos por el hurto de tres puertas en el cementerio municipal. El último evento de estas características se dio el viernes pasado en Carrizales, provincia de Santa Fe: los malhechores no solo robaron placas, sino que además rompieron algunos nichos.

¿Por qué se roba el bronce?

El bronce está tazado en dólares, por lo que las etapas de devaluación y crisis económica lo vuelven un material totalmente rentable. Cuando los ladrones logran apropiarse de algún pedazo de este metal, lo llevan a las chatarrerías y lo venden a un valor que oscila entre el 30 y el 50% del fijado en los mercados legales. El siguiente eslabón está conformado por las fundiciones, en donde se transforma el producto para luego exportarlo.

A esto se le suma la falta de condena. Según el Código Penal, el hurto puede tener una pena de un mes a dos años de prisión. Sin embargo, en general los detenidos no pasan más de unas horas en la comisaría. Tal es así, que el año pasado La Nación informó que en Capital Federal un individuo fue detenido tres veces en un mismo día. Esta situación da vía libre a los ladrones. El que apuesta al bronce, no pierde.

Detrás de estos robos, se encuentra toda una infraestructura ilegal que no cesa de acumular dólares. Mientras tanto, miles de personas descansan en tumbas anónimas, las ciudades se quedan con restos de monumentos extirpados y el patrimonio cultural se pierde en calderas industriales.

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