Victoria Pizzi: “cuando hacés lo que te gusta con pasión, no es trabajo”

En febrero del año pasado, Victoria Pizzi creó Vicky Pizzi Scarpe, su propio emprendimiento de zapatería. Este proyecto nació luego de atravesar una búsqueda que se extendió por muchos años.

Cuando terminó el secundario, empezó a estudiar Biología: “sigo trabajando de eso, pero nunca me llenó. Por eso estudié Bellas Artes” expresa en diálogo con Infociudad. Al empezar la segunda carrera, surgió la idea de dedicarse a la zapatería: “siempre me gustó mucho la indumentaria y amaba los zapatos. Un día se me cruzó la idea de hacerme los míos, porque nunca encontraba los que yo imaginaba. Entonces, busqué un taller que me quedara cerca de casa, arranqué y me apasioné“.

Esa primera incursión, fue la antesala de un proceso que la iba a llevar a prepararse continuamente: “empecé con un taller cerca de Villa Devoto, pero cumplí una etapa ahí y busqué cursos más profundos. Continuamente hago seminarios o estoy en charlas de la Cámara de la Industria del Calzado, por ejemplo. Siempre hay más para aprender, por eso estoy estudiando y profundizando todo el tiempo“.

Con respecto a la decisión de ingresar al mundo del arte y del diseño, hoy reflexiona: esto surgió por una necesidad intrínseca, relacionada con la búsqueda personal y con el deseo de sacar la parte artística que tengo. La tengo desde mis raíces, vengo de familia de artesanos y artistas. De parte  de mi mamá, por ejemplo, tengo familiares que trabajaron en indumentaria. Todo eso siempre estuvo desde pequeña en mí, y yo necesitaba sacarlo“.

victoria pizzi
Borcegos Alba. Al tener un diseño italiano, todos los zapatos llevan nombres de ciudades de ese país

Compañeras, no competidoras

Más allá de la preparación, para poder emprender, fue vital el apoyo de los colegas, pero principalmente de las mujeres: “nos ayudamos mutuamente. Formo parte de Zapateras Argentinas, un colectivo de zapateras de todo el país, en el cual nos nutrimos mucho y estamos logrando que este oficio no sea solo de hombres. Fue un oficio muy machista por años, y hubo que remarla“.

En este sentido, explica: “el rubro siempre estuvo muy masculinizado. Pero con el colectivo hay pura empatía. Somos aproximadamente 70 mujeres de todo el país y tenemos comunicación continúa: nos pasamos cursos, charlas, información de proveedores, pool de compras, etcétera. Y también se tratan muchos temas sociales poniendo a la mujer al frente, con un espíritu social. La idea es ponerle valor al oficio“.

Para lograr esto, se volvió crucial empezar a ver a las demás como pares y no como competidoras: “en estos momentos de pandemia es buenísimo el sostén, ya que el trabajo bajó bastante. Existen consejos de las chicas que tienen más experiencia, aportes… Es un aprendizaje continuo, siempre con la idea de no competir“.

Al momento de pensar en las mujeres emprendedoras, opina: “hace mucho tiempo que la mujer labura, y también la situación económica hace que salga a trabajar. Pero sobre todo este empoderamiento que se está dando, hace que busquen algo para hacer. Muchas veces, tu propio emprendimiento, genera que vos puedas dedicarle más tiempo a tus hijos, organizar tus tiempos, algo que con un trabajo de ocho horas no podés hacer“.

El desafío de emprender

Según Victoria, al momento de pensar en la creación de un emprendimiento “es fundamental saber qué es lo que querés hacer, no podés abarcar todo. Siempre tenés que elegir lo que más te gusta. También tener metas claras, que las puedas concretar y no frustrarte, con objetivos a corto plazo y pequeños. Si empezás con un objetivo muy alto, es más fácil frustrarse. Además, es importante tener orden y estudiar. El saber no va a ocupar nunca lugar en tu cabeza, y te va a ayudar. Con el estudio, la creatividad se hace mucho más visible“.

Para ayudar a que surjan más mujeres emprendedoras, desde Zapateras Argentinas, crearon Zapateras en los Barrios. “Es un proyecto con el que se desea enseñar el oficio a mujeres para que pueda emprender o simplemente hacer sus zapatos” detalla Victoria, antes de agregar que la idea es que esta iniciativa llegue a nuestra ciudad, de manera gratuita.

Está destinado a todo tipo de mujeres” expresa. “Ya lo estoy tratando con la Municipalidad de San Andrés de Giles, como también lo estoy tratando con la municipalidad de San Antonio de Areco y con otros contactos de la zona“.

El lugar de la pasión

La producción de los zapatos empieza con un dibujo en un plano, que luego es trasladado a una horma en 3D, momento en el cual se materializan los retazos esbozados previamente. “Me ha  pasado de imaginarme un zapato, dibujarlo, preparar los materiales, llevarlo a armar, y largarme a llorar de la emoción cuando me lo entregan” confiesa Victoria.

Y agrega: “yo siento a mi calzado como una muestra de arte, como un objeto artístico. Para mí es mucho más que un emprendimiento. Le pongo mucha pasión, lo estoy haciendo con mucho amor, entonces los logros que se van dando son muy satisfactorios“.

Por último, concluye: “cuando hacés lo que te gusta con pasión, no es trabajo. Ojalá todos pudieran lograrlo, porque así seríamos todos más felices“.


Para comunicarse con Vicky Pizzi Scarpe, hay que comunicarse a través de Instagram con la cuenta “vicky.pizzi”.

 

La variante Delta circuló por San Andrés de Giles

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