El rol de los fonoaudiólogos en la rehabilitación del Covid

A lo largo de los últimos años, se han popularizado las cuentas de redes sociales especializadas en brindar consejos sobre el cuidado del cuerpo y la mente. Siguiendo esta corriente, la licenciada en Fonoaudiología Virginia Zunino, creó “Fonoaudiología ATR”, una cuenta de Instagram mediante la cual brinda información con respecto a las diversas áreas que cubre su especialidad. Hablamos con ella sobre esta iniciativa:

 

IC: ¿Cómo surgió Fonoaudiología ATR?

VZ: Me parece sumamente importante el cuidado de la salud y me gusta todo lo que respecta a la prevención. Para adquirir ese hábito tenemos que poder acceder a información confiable, sencilla y aplicable. De alguna manera intento crear un lazo entre mi disciplina y la gente. Hay toda una movida sanitaria en cuanto a difusión y me parece que es una herramienta súper aprovechable y a la que hoy en día cualquiera accede.

 

IC: ¿Tus seguidores te hacen muchas consultas?

VZ: No por motivación propia, sino a raíz de mis publicaciones. No es una disciplina tan difundida y realmente dudo que todo el mundo conozca las áreas de intervención, que por cierto son muchas.

 

IC: En general solo se la asocia con el habla ¿No?

VZ: Si, siempre nos encasillan en las que “rehabilitamos la R” y es mucho más que eso.

Con la pandemia y la promulgación de la Ley de Ejercicio Profesional, en octubre del año pasado nuestra profesión se revalorizó. Lamentable y alegremente, tomamos un valor sumamente trascendental para la rehabilitación de los pacientes que cursan internaciones prolongadas por el Covid. Las secuelas son muchas y no todos saben de qué se trata esto. Es desbastador ver a los pacientes atravesar el proceso de recuperación, muchas veces sin su familia, por el contexto en sí. Es ahí donde todo el equipo de salud cumple un rol fundamental.

 

IC: ¿Cuáles son esas secuelas que nombrás?

VZ: Muchas secuelas tienen que ver con el uso del respirador de forma prolongada y las medicaciones que requiere el paciente para sobrevivir. Se observa con alta frecuencia lo que se llama “Brain fog” o “niebla del cerebro”. Muchas veces los pacientes salen de la terapia confusos, con delirio, y nuestra función es evaluar las funciones cognitivas (orientación, atención, memoria, lenguaje y funciones ejecutivas) para poder abordarlos.

Es angustiante ver cómo se les detiene su reloj interno y cuando empiezan a ser conscientes del tiempo que transcurrieron en estado de desconexión… Tiene un fuerte impacto, casi traumático.

El segundo punto que vemos es la deglución y la voz. Cuando les colocan el tubo para ayudarlos a respirar mecánicamente se alteran las dos funciones que te nombre anteriormente. A veces requieren traqueostomía. En esas condiciones el paciente no come. No tiene la vía oral segura y le colocan una sonda que va directo a la nariz. Nuestro rol es evaluar las funciones y rehabilitar la deglución y la voz.

 

IC: ¿Se han notado secuelas a raíz de la virtualidad?

VZ:  Creo que se formó una barrera para el acceso a la salud, al menos en lo público, que es el ámbito en el que me encuentro actualmente. Si apunto a lo orgánico, la pandemia trajo el uso tan necesario del barbijo, lo que a su vez, en un principio nos llevó a mal utilizar la voz y adoptar hábitos nocivos como gritar, articular poco, apretar la mandíbula, tomar menos líquidos, impactando directamente en la voz.

Desde lo auditivo, las personas con hipoacusia/sordera se vieron perjudicadas porque perdieron la entrada visual y auditiva: con el barbijo no podemos leer los labios y se pierden decibeles, que quizás no son muchos para un normoyente, pero para una persona con pérdida auditiva le hace diferencia en comprender el mensaje.

Y por el último, sabemos bien todos que el aislamiento implicó perder desde lo social, sobre todo en los mayores, la posibilidad de vincularnos con nuestros seres queridos, y esto tiene un impacto notable sobre la salud mental y por ende cognitiva. Por naturaleza somos seres sociales y necesitamos del otro.

 

IC: ¿En el nivel educativo pasó algo parecido?

VZ: Si, totalmente. Mas allá de la instrucción formal el ámbito escolar es un espacio de desarrollo pleno para los niños, fuertemente en el orden de lo psicosocial. Es necesario el contacto con pares y además es un espacio de contención. Muchas veces son los docentes quienes detectan situaciones de vulnerabilidad o necesidades a resolver y esta parte hoy está siendo trunca, casi inexistente.

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